Racismo a la italiana

7 Junio 2008

RACISMO A LA ITALIANA

Los peores pronósticos se están cumpliendo. La reciente llegada al Gobierno de Roma del derechista Silvio Berlusconi ha cubierto, con creces, las peores expectativas, y los que temíamos un auge del populismo más siniestro en Italia hemos podido contemplar cómo las cosas pueden manifiestamente empeorar. Ya no se trata de las bravatas homofóbicas y machistas del máximo líder de la coalición supuestamente centrista, sino de medidas y acciones legislativas claramente racistas y en la línea de lo que hasta ahora considerábamos inaceptable en esta Europa democrática, plural y multiétnica. Algunos intentan pararle, pero nada parece detener a la incesante marea ultraderechista que inspiran algunos de los aliados de Berlusconi.

Pese a que la derecha mediática del todo continente trata de ocultarlo, incluso insultando a los críticos de Berlusconi, como hace por aquí un periódico de la derecha más rancia y vetusta, y el Gobierno italiano trata de negarlo, hoy en Italia se extienden las semillas de una perniciosa xenofobia que induce a pensar que las cosas podrían empeorar aún más para los colectivos más susceptibles de este sufrir este racismo intolerante. Me refiero, claro está, a los gitanos, los albaneses y los rumanos, grupos étnicos que ya han sido señalados por numerosos dirigentes italianos y el mismísimo Berlusconi de ser los responsables de la inseguridad, la delincuencia y el crimen organizado en Italia. Qué fácil, cuán parecido resulta el discurso al de los nazis alemanes cuando enviaban a los campos de concentración a los gitanos y a los judíos.

 Ya nos imaginamos cuáles serán los próximos objetivos en ser señalados por el dedo acusador de esta derecha populista y ramplona, obsesiva en sus fobias e intolerante; luego les tocará el turno a los homosexuales y, seguramente, a los judíos, para seguir con ese terrible “juego” que conocen a la perfección todas las minorías perseguidas.

“Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí", como  tan bien describía el pastor Martin Niemoeller durante la persecución nazi contra todos los elementos que consideraban “asociales” e inferiores en un escrito erróneamente atribuido a Bertold Brecht.

La Europa democrática, mientras tanto, duerme, tal como hizo en su momento ante las primeras medidas antisemitas y antigitanas que emprendieron los nazis sin ningún rubor; más tarde, siguiendo tan macabro camino, se le unirían los fascistas italianos y otros países. Luego, como es de sobra conocido, ya nadie detendría al nazismo en su camino hacia las cámaras de gas y la tristemente conocida como “solución final”. El mundo entero calló y quien calla otorga. Los resultados, como todos conocemos, el exterminio de seis millones de judíos y otros tantos millones de homosexuales, polacos, rusos, ucranianos y un sinfín de nacionalidades y expresiones políticas y sexuales consideradas “asociales” por los nazis de entonces.

Ya sabemos cómo funciona el sistema, el mecanismo es muy simple y casi siempre es el mismo. Primero se señala a las víctimas, se las identifica y se las criminaliza, para a renglón seguido censarla, tal como pretenden las autoridades italianas ahora, y después se pasa a la acción. Hay que estar muy atentos, vigilantes ante lo que está pasando, sin olvidar el pasado y recordando la historia reciente. No olvidemos que ya en los años cuarenta los italianos colaboraron con los nazis en la solución final, y que el mal, como nos recordaba ese gran escritor italiano llamado Primo Levi, siempre se presenta de las formas más banales. La banalidad del mal, la normalidad de la barbarie, el contemporizar con el horror como si fuera el único horizonte posible. Tras esta aparente, e incluso banal forma de presentar las cosas, ¿no nos encontraremos, de nuevo, ante nuevos episodios de horror y barbarie? ¿Existe algo más banal que el lenguaje que utilizan las autoridades italianas a la hora de referirse a los gitanos, los rumanos y los albaneses?

RICARDO ANGOSO

DIRECTOR DE LECTURAS PARA EL DEBATE

www.lecturasparaeldebate.com

Archivado en: Derechos Humanos

8 Commentarios Comentar

  • 1. meneame.net&hellip  |  20 Junio 2008a las12:57

    ¿Qué está ocurriendo en Europa?

    Esto no es una noticia, ni pretendo ser amarillista. Sólo invitar a la reflexión. Europa, que siempre ha vendido su imagen de democrática y defensora de los Derechos Humanos (sí, con mayúsculas), últimamente me da un poco de miedo: 65 horas de tr…

  • 2. Vic  |  20 Junio 2008a las14:46

    No podemos esperar una reacción desde nuestro organo ejecutivo ni tp desde bruselas xq creo que a dia de hoy el parlamento europeo o el nuestro no representa ni a europa ni a españa, sino los intereses de unos pocos politicos atareados en salvaguardar su poder y al servicio para ello del sector privado asi pues depende del ciudadano de a pie salir a la calle a hacer que le escuchen, pero para evitar esto ya se aseguran los gobiernos de darnos quebraderos de cabeza mas que suficientes como para preocuparnos de los problemas a medio o largo plazo,con la gasolina, el euribor y la burocracia nos tienen bien amarrados. deberiamos dejar de votar y forzar un cambio de sistema, demostrarles que esto no nos gusta como esta funcionando, en definitiva redefinir democracia y poner limites al capitalismo. un saludo y muy interesante tu post. ciao

  • 3. Patrick Ryan  |  20 Junio 2008a las15:34

    Llevo alrededor de dos meses viniendo a trabajar todas las semanas a Milán y la impresión que tengo sobre el terreno no es precisamente de que aquí se esté en camino de seguir la barbárie que se originó en su día en Alemania.

    En el trabajo además estoy con otra gente de fuera (Líbano, Islas Mauricio) y no están especialmente preocupados con el tema.

    De lo que sí tengo la sensación es que si preguntas a la gente, es como que nadie ha votado a Berlusconi, pese a haber ganado las elecciones …

  • 4. Oswaldo  |  20 Junio 2008a las16:55

    Interesante el articulo pero tambien es interesante la inclinacion que se nota en el resto de articulos hacia el capitalismo.

    No vayas a pensar en un ataque sino en un debate como lo planteas, pero lo que percibo es que lo enuncias en la cita de Niemoeller ha pasado con todo, la alimentacion, el petroleo, el trabajo, etc.

    Es obvio que puedo ser calificado de inclinado hacia algun lado pero lo mio es “centro extremo”, pero quizas cuando no haya nada que hacer, podamos llegar a pensar que lo mejor hubiera sido tener una latinoamerica unida, tener autosuficiencia alimentaria, de combustibles y quizas eso es lo que plantea Chavez, lo que pasa es que en su mala educacion (militar) no se ha hecho entender y nosotros los latinos como somos tan emocionales, no vemos el transfondo de las cosas.

    Mañana estaremos en manos de las multinacionales y quizas digan los que escogieron mal… quien me ayuda? quizas no haya nadie para ese entonces!

  • 5. Juan Carlos  |  20 Junio 2008a las17:13

    Concuerdo con su opinion.
    El nacionalismo aleman empezó exactamente igual el holocausto, que después de la guerra Europa repudiaria.
    Los interesante es que se toman medidas brutales contra los mas débiles de la sociedad y nadie dice nada.

    Cuando eso sucede, algo esta mal con la sociedad.

    Quizas Europa, que ha sido la luz de la civilización occidental, despierte de esta horrible pesadilla derechista nacionalista.

  • 6. Amalia  |  20 Junio 2008a las20:02

    Lo más terrible cuando hablas de esto con “gente normal”es eso que usted describe muy bien: este horror parece el único horizonte posible. En esa cortedad de vista anida el origen y el fin de todo.

  • 7. Josep  |  21 Junio 2008a las11:19

    Creo que presentando una barbaridad colosal, se minimizan otras barbaridades.
    Estoy dejando de confiar hasta en el socialismo del psoe, parecen encubiertos del capitalismo que es el poder que nos gobierna.

  • 8. Mark  |  21 Junio 2008a las15:54

    El problema está en que nos estamos relajando. Parte de la culpa la tiene Internet.

    Si, como te digo, Internet. Es una herramienta espectácular en el caso de que tuvieramos que movilizarnos, o para organizarnos, mas rápida y menos controlable que la TV o prensa. Pero creo que mucha gente cree erróneamente que la guerra se hace aquí, y no es precisamente así. Nos hemos acomodado, quiero decir, y queremos hacer la guerra desde el sofá.

    Tenemos que salir a la calle. No podemos permitir que Bruselas se toque los cojones mientras en Italia cometen esas barbaridades.

    Tampoco podemos permitir que se limiten esas libertades que tanta sangre -sobre todo esto, por desgracia-, sudor y lágrimas les ha costado a nuestros antepasados.

    Lo que mas me duele es que todo pinta muy muy negro, que tengamos referencias de otros paises y experiencia en conflictos, y nos siga dando exáctamente igual…”Ya vendrá alguien a solucionarlo” o “Que se encarguen los políticos…”

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