Ejército de Irán en un comunicado: “El pueblo iraní está preparado para convertir en autóctona su tecnología nuclear” Teherán, Irán. IRNA. 7 de abril de 2008
Nacional. Internacional. Política.
La Organización de Ideas y Política del Ejército de Irán ha emitido un comunicado hoy lunes, víspera del segundo aniversario de la proclamación del día de la nacionalización de la tecnología nuclear, en el que dice: “El pueblo iraní se prepara para convertir en autóctona totalmente esta industria añadiendo otra página dorada a las glorias de la Revolución Islámica.”
“Nos sentimos sumamente honrados de anunciar que el gran pueblo iraní, tras aprender la lección del destino amargo que le deparó a la venta de materia prima, no estamos ahora dispuestos a exportar uranio y a recibir material fisible ni a repetir el error histórico de los predecesores”, reza el comunicado.
“Aun cuando el enemigo ha intentado e intenta mucho poder privar a la nación de esta ciencia y enfrentarla a enormes gastos político-económicos insoportables, estas acciones no han llegado a ninguna parte por la gracia de Dios y la voluntad y el esfuerzo de los hijos sacrificados de esta patria”, dice otro de los párrafos.
En el comunicado se añade: “La experiencia y el comportamiento que con nuestro país han tenido los occidentales e incluso Rusia, tanto en el pasado como en el presente, así como los demás países no cumpliendo con sus compromisos, atestigua la afirmación de que no cabe esperar que los poseedores de tecnología atómica abastezcan del material fisible y de los equipos necesarios.”
7 Abril 2008
EL FIN DEL CONFLICTO ESTÁ CERCA 
El mito de la invencibilidad
Eduardo Pizarro Leongómez. Columnista de EL TIEMPO.
Situación de la guerrilla muestra que fin del conflicto está cerca Las Farc, en su peor momento en dos décadas; el Eln es un cascarón vacío.
No es un exceso de optimismo afirmar que nos estamos acercando al final de conflicto armado. A la desmovilización colectiva de las Auc se añade el debilitamiento creciente del Eln y de las Farc.
El Eln ya es un cascarón vacío. No dispone de ninguna legitimidad política y hace mucho tiempo dejó de representar una amenaza militar. Sus escasos militantes -que difícilmente pasan de mil hombres en armas- se encuentran dispersos en un territorio inmenso y complejo con una incapacidad absoluta de concentrar fuerzas para asestar golpes de alguna significación estratégica. Sus actuales dirigentes, incapaces de superar las divisiones internas y ciegos ante el momento político favorable para su integración a la vida civil y política, pueden terminar siendo jefes de nadie.
Las Farc viven su peor momento en dos décadas. Tras la séptima Conferencia celebrada en 1982 en la cual le añadieron a su sigla tradicional un significativo ep (Ejército del Pueblo), el crecimiento de las Farc fue impresionante. Mediante la estrategia del desdoblamiento de frentes, fueron copando espacios inmensos en el territorio nacional. Gracias a los recursos del secuestro y el narcotráfico mejoraron sus sistemas de comunicación, su armamento y, ante todo, su capacidad de reclutamiento. En pocos años pasaron de ocho mil a 18 mil combatientes y gracias a sus cambios operacionales les propinaron golpes demoledores a las Fuerzas Armadas.
En la zona de distensión se vivía un clima triunfalista. No solamente habían obligado a las élites a entregarles un territorio del tamaño de Suiza como espacio de encuentro y negociación, sino que las Fuerzas Armadas se hallaban en una desmoralización aguda.
Hace algunos meses, un reconocido empresario que participó en las mesas de diálogo en San Vicente del Caguán me comentó que en ese clima de euforia triunfalista, había una voz pesimista: el 'Mono Jojoy'. Este consideraba que el Plan Colombia iba a cambiar dramáticamente la situación militar en detrimento de las Farc. Y, una noche le confesó que iban, inevitablemente, a perder la guerra.
Dicho y hecho. El Plan Colombia, cuyo diseño nació de la mente brillante del ministro de Defensa de Andrés Pastrana, Rodrigo Lloreda, y la política de seguridad democrática en las dos administraciones siguientes cambiaron el destino del conflicto. Hoy, las Farc cuentan con menos de ocho mil combatientes, dispersos, incomunicados y viviendo una enorme desmoralización interna. Ante todo, debido a caída de dos miembros del secretario y de decenas y decenas de mandos medios. Se les quebró el "mito de la invencibilidad".
Algo similar a lo que le ocurriera al Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso tras la captura de su líder, Abimael Guzmán Reynoso. El llamado 'Presidente Gonzalo' cayó en manos de la Dirección Nacional contra el Terrorismo (Dincote), dirigida por el entonces coronel de la Policía Nacional, Ketín Vidal, el 12 de septiembre de1992. La caída de Guzmán al lado de su compañera sentimental, Elena Iparraguirre, y otros líderes de SL, como Laura Zambrano, constituyó un baldado de agua fría para la organización terrorista peruana. Esta jamás se repuso. Según los archivos que le hallaron a Guzmán, SL contaba con 23.430 miembros en 1990. Tres años más tarde, solo restaban algunos cientos de combatientes. Sendero Luminoso colapsó.
Se podría argumentar que una cosa era SL, organización maoísta fundada en el culto a la personalidad hacia Guzmán y otra cosa son las Farc, cuyo mando superior tiene mecanismos burocráticos para sustituir a los ausentes, como ocurrió con Jacobo Arenas. Es, sin duda, un argumento fuerte. Pero el lento desangre de las Farc, que en los últimos seis años ha perdido más del 50 por ciento de su fuerza militar y la casi totalidad de sus milicias urbanas, muestra un proceso de desmoronamiento similar.
¿Llegó el momento de reabrir las puertas para un proceso de paz? El día ya no está muy lejano.
7 Abril 2008