Archivo de 4 Diciembre 2007
Wife of Israeli soldier captured by Hizbullah seeks support in America
By The Daily Star
Compiled by Daily Star staff
Tuesday, December 04, 2007
Israeli media reported on Monday that the wife of an Israeli soldier who was captured by Hizbullah in July 2006 - prompting the Jewish state to launch a 34-day war - pleaded Sunday for a "sign of life" that her husband was alive and well.
"What we ask is not much … just the ability to see my husband and have the Red Cross visit him," said Karnit Goldwasser, 31, who traveled from Israel to the US state of New Jersey to address a crowd at Barnert Temple, where nearly 200 people gathered to hear her story.
Her husband, Ehud "Udi" Goldwasser, 32, and another soldier, Eldad Regev, 28, were captured by Hizbullah fighters on July 12, 2006, as they patrolled the village of Zarit on the Israel-Lebanon border. Another soldier was snatched a month earlier by Hamas in Gaza.
Karnit Goldwasser's visit was one way to highlight the "continuing captivity of the missing soldiers" because there has been "a lack of world response," said Bill Frechtman, chairman of Barnert Temple's Israel Action Committee, sponsor of the event.
Despite her visits with world leaders, appearances on television and a resolution by the United Nations calling for the soldiers' release, Karnit Goldwasser said she has heard nothing from Hizbullah since her husband was abducted. Several religious texts she sent to her husband languish in a Red Cross office in Beirut, she said.
Medical reports she read indicated her husband had been "severely injured," but no one is certain of his condition, she said.
"Israel is working on the assumption they are alive but wounded," Goldwasser said. "It doesn't look good."
The Israel-Lebanon war left more than 100 Israeli soldiers dead. Around 1,200 Lebanese died, mostly civilians, and much of South Lebanon lay in ruins.
The UN negotiated a cease-fire on August 14, 2006.
When Israel swapped a kidnapped Lebanese and the bodies of two Hizbullah fighters for the corpse of an Israel civilian who drowned in the Mediterranean in October, Israeli Prime Minister Ehud Olmert said he hoped the move would lead to negotiations for the return of the three soldiers. But Hizbullah said the soldiers would be released only if all Lebanese prisoners held in Israel were let go.
"We made it very clear, we have to do everything we can to get back the soldiers," said Israel Deputy Consul General Benjamin Krasna, who attended the event at Barnert Temple. "They are why we fought."
Goldwasser said she was touched by the efforts of several people who the event.
"Anything that will raise the awareness is important," she said. "The support we are getting is from the people, not the leaders." - Agencies
4 Diciembre 2007
ANALIZANDO EL REFERÉNDUM DEL 2 DE DICIEMBRE EN VENEZUELA
POR RICARDO ANGOSO, 2007.
El inesperado y adverso resultado cosechado por el presidente Hugo Chávez en el referéndum constitucional venezolano abre una nueva era en la vida política de este país dominado en los últimos años por un régimen populista, infuncional e incapaz de generar bienestar y prosperidad a este depauperado pueblo. Para el chavismo, que ya amenaza desde su derrota con nuevas e inútiles batallas para conducir a su país hacia el “socialismo del siglo XXI” –patochada eufemística que esconde un catecismo ideológico simplista entre el maoísmo inicial y el castrismo caduco y fracasado-, la contundente y rotunda derrota muestra a las claras que la sociedad venezolana está cansada de su errática deriva y del omnímodo poder de un líder que se cree Bolívar (ya quisiera). Sin embargo, que nadie se llame a engaños: seguirán desestabilizando al país e intentando monopolizar todos los espacios sociales y políticos. Los chavistas no ocultan que pretenden construir sobre la miseria, la corrupción galopante y el caos inexistente la imposible revolución bolivariana; diez años no les han servido para aislar al país, alejar las inversiones extranjeras y conseguir que la moneda venezolana haya perdido el 90% de su valor.
Mientras que, para la oposición democrática, el resultado muestra a las claras que es necesaria su oportuna renovación, apartarse de las fracasadas fórmulas del pasado, apostar por nuevos rostros y afianzarse en vías democráticas, pactistas y pacíficas. Adiós al golpismo y a la violencia, si de veras quieren ser una alternativa razonable y creíble en la sociedad venezolana. Han ganado, más por deméritos del chavismo que por méritos propios, pero no ha sido una victoria pírrica, como ha dicho con su estilo chusco y abrupto el presidente Chávez, sino una victoria democrática, limpia y clara, pues en democracia se gana por un solo voto. El máximo líder antes de reconocer la derrota y felicitar a sus oponentes prefiere el insulto, la descalificación y la amenaza, la trilogía dialéctica que le ha acompañado en estos diez años de viaje hacia ninguna parte. La oposición no tiene tiempo que perder y debe organizarse para hacer frente a los ingentes desafíos que depara el futuro. La herencia, pese a los beneficios que dio el petróleo y que fueron derrochados en las aventuras “bolivarianas” del chavismo, es desastrosa y nada indica que los próximos años vayan a ser mejores, si tenemos en cuenta que a Chávez todavía le queda una buena parte de su mandato electo.
Los resultados de la revolución chavista son de sobra conocidos: el país se muestra absolutamente bipolarizado, radicalizado y casi al borde de la guerra civil, alimentada por ese discurso insultante y descalificador con él que se dirige el delirante de Caracas acerca de sus opositores y adversarios; el desempleo y la exclusión social, pese al alza en los precios del petróleo desde la llegada de Chávez al gobierno, siguen siendo la tónica dominante; las libertades públicas y los derechos fundamentales han sido ampliamente restringidos; el producto interior bruto, lejos de haber sido capaz de generar riqueza que haya sido capaz de paliar la pobreza generalizada, está maquillado por los altos ingresos recibidos por el petróleo, mientras que el país sigue mostrando importantes carencias en productos básicos (carne, leche y arroz, por ejemplo, que importan de Colombia) y la economía nacional sigue siendo muy dependiente del exterior; y, finalmente, la corrupción, el nepotismo y clientelismo, que beneficia y ha enriquecido sólo a los chavistas, han sido las características fundamentales de un régimen incapaz de entender los nuevos retos y desafíos de las economías latinoamericanas en la era de la globalización e internacionalización de los mercados.
Todo ello por no hablar de las alianzas estratégicas que ha establecido a nivel internacional el régimen chavista. Ha firmado acuerdos políticas y comerciales con todas las tiranías y dictaduras cuarteleras de medio mundo: Bielorrusia, Cuba, Irán, Siria e incluso la dudosa Rusia. Y se ha enemistado con Chile, Colombia, España, Israel, los Estados Unidos, México y la mayor parte de las democracias occidentales y latinoamericanas que recelan y desconfían de los planes expansionistas y casi neoimperialistas de la diplomacia de Caracas. La vieja izquierda latinoamericana, desde Lula hasta los socialistas chilenos, desconfían de los planes de Chávez. Hasta los comunistas venezolanos, siempre aliados con el máximo líder venezolano, recelan de su proyecto por crear un partido único y disolver todas las organizaciones políticas de izquierda en un partido único, acabando de una vez por todas con el tradicional multipartidismo venezolano.
Así las cosas, y como consecuencia de esta demencial política exterior, el régimen chavista apoyó a las causas más impopulares del mundo, como a Hezbolá y a Hamas en Oriente Medio. También contribuyó al descrédito total de una diplomacia que pasaba de reunirse con el dictador bielorruso a apoyar al régimen de Teherán, que sigue colgando por cierto a los homosexuales. Y al apoyo sin fisuras a ese despropósito caribeño que es el régimen castrista, una gran ergástula en la que desde hace casi medio siglo se pudren diez millones de abatidos cubanos entre la desesperación, la ira y la rabia. En definitiva, una dirección absolutamente errónea y que caminaba en contra de los intereses nacionales de Venezuela. Veremos qué pasa en los próximos meses, todas las miradas están atentas a la oposición y en un definitivo cambio de rumbo que permita al país afianzarse hacia el siglo XXI y no hacia las viejas utopías comunistas fracasadas.
4 Diciembre 2007