Presentamos el “Manifiesto Justicia para Serbia: No a la independencia de Kosovo”. Las adhesiones son bienvenidas
27 Marzo 2007
MANIFIESTO JUSTICIA PARA SERBIA: NO A LA INDEPENDENCIA DE KOSOVO
Nosotros, los abajo firmantes:
Manifestamos:
Que el territorio de Kosovo es parte soberana e integral de una República de Serbia que se está transformando democráticamente y que debe ser parte, en este proceso, de una Europa rica, diversa, plural y respetuosa con los Derechos Humanos. Kosovo, como parte de Serbia, debe participar plenamente de este anhelo de tantos demócratas de Europa.
Esta provincia quedo sometida a un régimen de protectorado internacional, tras la intervención de la OTAN contra la antigua Yugoslavia, en 1999, y ligada a Serbia a través de la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que afirmaba la soberanía serbia sobre dicho territorio. Las fuerzas de seguridad y del ejército serbio se retiraron en virtud de dicha resolución y esperando el cumplimiento de la misma, tal como se habían comprometido en su momento, a través de los acuerdos de Kumanovo, la OTAN. Luego la UE, los Estados Unidos, Rusia y las mismas Naciones Unidas secundaron y apoyaron dicho acuerdo. La comunidad internacional, por tanto, se convertía en garante de la integridad territorial de Serbia, también en que en esta región los derechos del pueblo serbio fueran respetados, algo que después no ocurrió.
Consideramos que tales condiciones, que fueron aceptadas por Belgrado y respaldadas por la comunidad internacional, deben constituir la base sobre la que se deben articular las propuestas para encauzar el futuro de Kosovo. En este sentido, nos negamos a aceptar todo plan o proyecto que pase por la secesión de Kosovo o una “independencia tutelada”, pues constituye un gravísimo peligro para toda la región de los Balcanes y para Europa. Se trata de un precedente único, excepcional e inaceptable.
Las Naciones Unidas, si aceptasen algunas de las propuestas presentadas en los últimos meses, estarían apoyando un proceso de secesión y de destrucción de un país soberano, Serbia. Sería el camino hacia la guerra, la temida “balcanización” y nuevas rupturas y quiebras en las fronteras estatales. Creemos y defendemos las actuales fronteras de los Balcanes; la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debe seguir siendo la base sobre la que se asientan los límites territoriales de los Estados de esta región. Tras Kosovo, si se acepta la ruptura de Serbia tutelada por las Naciones Unidas, no habrá reglas ni orden internacional que valga.
Nos negamos a cuestionar la integridad de Serbia, que es un Estado soberano, parte integral de Europa y trabajando en la reforma y democratización de sus instituciones. Cuestionar en estos momentos su integridad territorial es un gravísimo error, un ataque a su proceso de consolidación democrática y modernización política. Creemos que los demócratas de Europa debemos apoyar el proceso de Transición hacia la democracia de Serbia y no continuar golpeando a un país hundido política, social y económicamente. Convertir a Serbia en un paria de Europa es un grave error, el camino para imposibilitar su plena inserción en las instituciones europeas y crear innecesarios problemas políticos para su transformación democrática.
También condenamos las violaciones repetidas, constantes y permanentes que se vienen produciendo en Kosovo desde el año 1999, en que se produjo la intervención de la OTAN. Más de 3.500 serbios, croatas y gitanos y también albaneses desafectos a las nuevas autoridades regionales han sido asesinados en acciones terroristas, la mayor parte de esos crímenes no han sido juzgados y permanecen impunes. También han sido expulsados más de 300.000 personas, la mayor parte de ellas serbias, debido a la acción e intimidación de los antiguos terroristas albanokosovares encuadrados antes de 1999 en las fuerzas del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK). Sus casas y propiedades, como en los peores tiempos de Europa, han sido ocupados por sus enemigos étnicos, mientras que sus cementerios, en un auténtico aquelarre de racismo y miseria nacionalista, arrasados y mancillados.
Ante esta situación:
Exigimos:
-El cumplimiento de la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en la que se detalla y explicita clara y rotundamente la soberanía e integridad de Serbia, dejando bien claro que el territorio de Kosovo es parte indisoluble e indivisible de este país;
-El respeto a todas las resoluciones adoptadas, en el sentido de no romper los límites territoriales y fronterizos en Europa, acordadas por la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), la UE y las Naciones Unidas;
-El apoyo a la Transición democrática serbia, en el sentido de que en este proceso se puedan superar todos los contenciosos pendientes, incluido el de Kosovo, y que la misma se haga acorde a la instalación de un marco político y constitucional democrático y basado en el escrupuloso respeto a los Derechos Humanos;
-La creación de un marco político y constitucional para Kosovo basado en el acuerdo entre las partes, el respeto a los Derechos Humanos, el regreso de los refugiados y desplazados, la investigación de los acontecimientos acaecidos desde la intervención de la OTAN, la liberación de los desaparecidos (mayoritariamente serbios) y el enjuiciamiento de los responsables de los crímenes de guerra cometidos antes y después de 1999;
-La articulación de nuevas instituciones representativas para Kosovo donde todas las minorías estén representadas, participen de la toma de decisiones y tengan las mismas posibilidades de participación política que la mayoría albanokosovar;
-La adopción de medidas urgentes que contribuyan a garantizar la protección de los bienes culturales y el patrimonio, tanto religioso como civil, de la población serbia, seriamente atacado y dañado en los últimos años.
Solicitamos a todas las instituciones europeas e internacionales:
1.El enjuiciamiento de todos los criminales de guerra relacionados con los crímenes perpetrados en Kosovo, tanto los ocurridos antes de 1999 como después de la intervención de la OTAN;
2.El respeto y acatamiento de todas las resoluciones internacionales acordadas por las Naciones Unidas con respecto a Kosovo, incluida la 1244 adoptada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas;
3.La implementación de medidas tendentes a la plena participación e integración de todas las minorías, grupos y partidos en la vida política e institucional de Kosovo;
4.La creación de un nuevo marco institucional en Kosovo que haga compatible el respeto a los Derechos Humanos, sobre todo los relativos a las minorías, con la integridad territorial de Serbia;
5.El pleno reconocimiento de Serbia como Estado europeo, con sus actuales límites, que se extienden sobre las regiones de Voivodina y Kosovo. Nos negamos aceptar cualquier cambio de fronteras basado en la violencia política, racial y étnica;
6. La plena implicación de las instituciones internacionales en la implementación de medidas que hagan posible el regreso de todos los refugiados y desplazados a Kosovo, así como su plena inserción social, política, económica y cultural;
7. El esclarecimiento de todas las acciones criminales perpetradas contra las diversas minorías que vivían en Kosovo desde el año 1999 y la consiguiente condena de los responsables de las mismas;
8. La búsqueda de un acuerdo entre las partes que sea aceptado mutuamente, por la vía del consenso, y que no sea fruto de la imposición de las grandes potencias.
Madrid, a uno de abril de 2007.
ADHESIONES:ENVIARLAS A:
rangoso@dialogoeuropeo.com
rangoso@iniciativaradical.org
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