PRESENTACIÓN DEL LIBRO KOSOVO. LA HERIDA ABIERTA DE LOS BALCANES, DE RICARDO ANGOSO GARCIA
LUGAR: CONGRESO DE LOS DIPUTADOS, CARRERA SAN JERÓNIMO, 40
HORA: 12,30 HORAS.
DÍA: 20 DE MARZO.
Presenta y modera: Miguel Angel Benedicto, periodista y profesor de la Universidad Europea de Madrid.
Ponentes:
-Jordi Marsal, Presidente de la Comisión de Peticiones del Congreso de los Diputados y diputado del Partido Socialista Obrero Español (PSOE);
-Gaspar Llamazares, Coordinador General de Izquierda Unida (IU) y diputado;
-José Antonio Labordeta, cantautor, escritor y diputado de la Chunta Aragonesista (CHA);
-Fernando Martínez Laínez, escritor y periodista.
Participarán brevemente:
-Ricardo Angoso, periodista y autor del libro;
-Dionisio García, director de la revista Fuerzas Militares del Mundo (FAM) y editor.
10 Marzo 2007
La lucha por la libertad, la soberanía y la independencia del Líbano evidentemente esta llegando al final de su camino. El escenario emergente del tablero político libanés muestra una mayoría pluralista, democrática y pacifica conformada por sectores mayoritarios, liberales y multiétnicos sunnies, drusos y cristianos que incluye un 75 por ciento de la población del pais. Esta mayoria está haciendo frente y resistiendo pacíficamente a la prepotencia de una ideología paria que excede las fronteras libanesas y ha desplegado dentro del pais un ejercito mercenario que secuestro el Estado legal constituyendo <dentro de el> un estado ilegitimo que subvirtio las instituciones democraticas y, que armado hasta los dientes pretende aplicar su teocracia cavernicola dentro de la Nación Libanesa
No tengo dudas, que definitivamente es hora en que debemos admitir esto, y a partir de este pensamiento, no exento de sarcasmo <debo reconocerlo> es que hoy escribo este articulo. Hemos perdido -de manera irrecuperable- a miles de ciudadanos chi’itas libaneses en los últimos 25 años debido a los errores propios y al absoluto adoctrinamiento ejercido en todos los niveles de la vida nacional por el eje Sirio-Iraní sobre este sector chi’ita. Hoy, la “desconexión” entre las chi’ia de Hezbollah y el resto de los libaneses de todos los sectores, incluyendo a los chi’itas moderados es total, ya sea en lo económico, social, ideológico y/o religioso
No hay posibilidad alguna, <dada la incompatibilidad de sus objetivos> de lograr ningún acuerdo sincero y honesto con Hezbollah, cuyo liderazgo declara que jamás abandonarán sus armas ni su jihad para destruir el Estado de Israel. Y, si el gobierno anuncia en los próximos días lo contrario publicitando un grandioso y fraternal acuerdo, estará faltando a la verdad y habrá claudicado definitivamente ante Nasrallah.
Hezbollah nos coloca frente a dos opciones; “o aceptar la creación de un estado paralelo dentro del estado libanés legal; o por medio de la fuerza, guerra civil incluida, cederles “todo el control” del Estado y desde luego el gobierno.
Pero he aquí, que hay una tercera opción para evitar la violencia y la guerra intercomunitaria, algo que en definitiva, es lo que les interesa a los libaneses, y aunque suene o parezca desatinado para algunos, sostengo que –dado el punto sin retorno al que Hezbollah llevo al país- es la solución incruenta y que no entraña derramamiento de sangre para nuestra gente. Y esto es, “dividirnos formalmente de ellos”. Debemos admitirlo definitivamente: “no tenemos los elementos para conformar una nación en común con ellos”. La mayoría multiétnica cristiana-sunni-drusa del Líbano <si alguna vez lo tuvieron> ya no tiene nada en común con las chi’itas de Hezbollah. Estamos divididos de diversas maneras y por diferentes aspectos desde hace tiempo en el estilo de vida, aspiraciones, cosmovisión y lealtades.
Somos liberales y ellos son fundamentalistas. Somos pluralistas y ellos son totalitarios. Somos tolerantes al aceptarnos mutuamente con los otros y creemos en la libertad, el respeto, la tolerancia y la democracia pluralista. Ellos pregonan el odio y nos amenazan con poderosas armas almacenadas en nuestras áreas civiles y sostienen que se esfuerzan por no usarlas contra nosotros aunque las disponen para la guerra. Somos demócratas, elegimos y cambiamos a nuestros dirigentes con elecciones. Ellos promueven el culto de la personalidad y desconocen las leyes y las instituciones democráticas y se autogobiernan por medio de decretos y mandatos religiosos. Nosotros adoramos la democracia y celebramos nuestra diversidad cultural. Ellos practican el absolutismo y amenazan con sus movilizaciones armadas. Nosotros defendemos las libertades individuales. Ellos esclavizan al individuo en el concepto de la Umma. Nosotros anhelamos la paz con todos nuestros vecinos incluyendo a Israel. Ellos hacen las guerras y pregonan el odio constantemente y nos consideran sus enemigos etiquetándonos de manera ignorante de pro-americanos y pro-israelíes. Nosotros buscamos la prosperidad para promover la igualdad de oportunidades de los ciudadanos, su educación, formación y mejor calidad de vida. Ellos gobiernan administrando y profundizando la pobreza y la miseria y a través de ello secuestran el corazón y las mentes de las personas más necesitadas. Nosotros celebramos la vida y la libertad. Ellos glorifican la cultura de la muerte y del suicidio al que llaman martirio. Nosotros somos leales -aun desde la distancia y el exilio- a la tierra donde están nuestras raíces y donde descansan los huesos y las cenizas de nuestros seres queridos. Ellos son leales a los Mullahs del Siglo VII y a sus territorios localizados a 3000 kilómetros del Líbano. Nosotros somos ciudadanos desarmados y pacíficos que incluso no somos protegidos por nuestro propio ejército y fuerzas de seguridad porque temen a las acciones de ellos y a que les sindiquen como pro-occidentales. Ellos son un ejército mercenario ideologizado en la teocracia más intolerante, poderosamente armado y acampado alrededor de nuestras ciudades, pueblos y hogares y cumplen las órdenes de las dictaduras asesinas de la región.
“No somos un pueblo con herencia común ni debemos insistir más en un futuro común”. Ya basta de ellos. Nadie de nosotros pretendió oprimir las aspiraciones nacionales y culturales del distrito electoral de Hezbollah. Si ellos desean tener su estado islámico; pues démosle un pedazo de tierra en donde puedan erigirlo. Dejarlos tener su propio estado, conducir e implementar sus propias políticas económicas, extranjeras, y de defensa, dejarlos incluso intentar entrar en la ONU y en la Liga Árabe. Después los reconoceremos como estado y estableceremos relaciones pacíficas con ellos como haremos con todos nuestros vecinos democráticos, incluso podemos intercambiar embajadores si lo desean. Es tiempo de dejarles la responsabilidad de sus decisiones de hacer la guerra o la paz, pero desde lo que sea su propio estado. Los libaneses, sencillamente no estamos dispuestos a padecer nuevas guerras con Israel debido a las acciones de Hezbollah, estamos hartos de ellos. Y pensamos que Israel como estado democrático tiene el derecho de defender a sus ciudadanos de los terroristas, y esperamos que nuestro gobierno tenga el poder de decisión para defendernos de Hezbollah.
Los EE.UU, la EU y el mundo árabe intentan sin éxito desde muchísimos años buscar políticas alternativas. Pero todos los que pretenden una solución se equivocan mientras este operativo Hezbollah dentro del Líbano. Y la frustración de estos actores internacionales esta llevando cada vez más al país al borde del acantilado y a la guerra intercomunitaria.
Una solución pacífica aun es posible e implica cambios territoriales. Significa la cesión de alguna tierra en el sur y del Valle del Bekaa cuyas poblaciones son devotas y seguidoras de Hezbollah. De ese modo no será mas que legalizar lo que de hecho hoy se cubre con el telón de una mentira hipócrita y Hezbollah dispondrá de su estado legal geográficamente hablando.
Algunos pueden decir que el Líbano es demasiado pequeño para ser dividido, cuentan en tal caso con mi más absoluto respeto por su opinión. Personalmente he sido devoto defensor de la teoría de los 10452 Km2 por más de 25 años, pero deberían preguntar a los cientos de miles de ciudadanos libaneses si realmente desean vivir en una Nación con Hezbollah como sus co-ciudadanos. Se sorprenderan o tal vez no con sus respuestas
No tenemos nada en común con las fuerzas fanáticas de las religiones ni con aquellos que pregonan acciones y políticas contrarias a nuestra civilización y cultura, por tanto, es injusto imponerlas a la mayoría del país y a sus ciudadanos como nación. Hezbollah ha demostrado inequívocamente ninguna lealtad al Líbano por tanto no debemos ni tenemos ninguna responsabilidad hacia ellos, ya no mas de su fanatismo. Los chi’itas libres que deseen convivir con nosotros serán bienvenidos a una Nación fraterna y democrática para que vivan en ella en absoluta libertad donde cada ser humano debe ser un ciudadano de primera clase en nuestra patria sin importar raíces étnicas o creencias religiosas.
El proceso por la libertad y la democracia del Líbano ha sembrado por los últimos 30 años demasiada muerte, destrucción y miserias, y no dio resultados, contrariamente a ello se han profundizado las divisiones y la etapa actual es crítica. El Líbano libre está finalmente a nuestro alcance. Hoy tenemos una oportunidad histórica de romper con la mediocridad y el bagaje del pasado que el eje del mal pretende traer nuevamente a la vida de los libaneses. Hoy tenemos la oportunidad de establecer un “Nuevo Líbano, democrático, libre y en paz”, brillante como lo fue en sus 6000 años de historia desde la capacidad y cultura de sus ciudadanos aunque levemente más pequeño en su geografía. Una sociedad multiétnica, liberal, democrática y humanista colmada de potenciales para la realización, la felicidad, y la superación humana. Una nueva edad de oro libanesa en paz y prosperidad nos esta esperando a la vuelta de la esquina en una tierra definitivamente libre para vivirla en democracia y libertad. Bien vale la pena concesionar una pequeña porción de nuestra generosa tierra para ello. Y que sean ellos artífices de su propio destino.
George Chaya Copyright 2007
*George Chaya es Periodista, Docente y Analista Político Internacional.
10 Marzo 2007