Estados Unidos se implica en el avispero sirio

Por Ricardo Angoso, 23 Septiembre 2016 2:01

CONFLICTO SIRIO

El Ejército sirio anuncia una ofensiva en la parte rebelde de Alepo

Un poster del presidente Bashar Asad en una zona destruida de la ciudad de Homs. AFP

El ejército sirio ha anunciado este el jueves el comienzo de una ofensiva en la parte rebelde de la ciudad de Alepo (norte de Siria), con el objetivo de retomar el sector que se le resiste desde 2012.

“El mando de las operaciones militares anuncia el inicio de sus operaciones en los barrios del este de la ciudad [controlados por los rebeldes] e insta a los habitantes a alejarse de las posiciones de los grupos terroristas [grupos rebeldes según la jerga del régimen]“, indicó el comunicado del ejército, difundido por la agencia oficial Sana y recogido por AFP.

Por su parte, el presidente de Siria,Bashar Asad, ha ofrecido una nueva entrevista a la agencia AP, que la ha publicado este jueves. En ella, como ha sido habitual en sus últimas intervenciones ante medios occidentales, se ha centrado en negar evidencias, como los ataques a hospitales, o responder con evasivas, como cuando se le ha preguntado por su responsabilidad en el bombardeo del convoy humanitario del pasado lunes al oeste de Alepo, la segunda ciudad del país.

El mandatario, al que se culpabiliza de la mayoría de las 400.000 víctimas mortales de la guerra siria, ha refutado la versión estadounidense que alega que la matanza de 62 soldados pro régimen el sábado pasado en Deir Ezzor, por cazas de la coalición anti Estado Islámico (IS, sus siglas en inglés), fue accidental. “No, no. No lo es, porque no fue un accidente de un avión una vez, sino de cuatro naves que atacaron la posición de las tropas durante al menos una hora”, ha asegurado.

Asad ha resaltado que “no atacaban un edificio en un barrio; estaban atacando una gran área constituida por muchas colinas, y no había terroristas adyacentes a las tropas sirias allí. Al mismo tiempo, militantes del IS atacaron justo tras el bombardeo americano. ¿Cómo podían saber ellos que los americanos iban a atacar esa posición para concentrar sus milicianos y atacar y tomar la posición una hora después del ataque?”, ha sospechado.

Siguiendo con acusaciones a Estados Unidos, un respaldo opositor con cada vez peor propaganda entre los mismos opositores porque creen que no aporta soluciones al conflicto, Asad ha criticado que “no tienen voluntad de trabajar” contra el autodenominado Estado Islámico o el yihadista Frente de Conquista del Levante. También ha acusado a Washington de favorecer a ambas formaciones extremistas y de no permitir el éxito del alto el fuego pactado con Rusia el nueve de septiembre pasado.

Más allá, quien preside Siria desde la muerte de su padre Hafez en el año 2002, ganando elecciones con porcentajes de votos jamás menores del 88%, ha negado la credibilidad a todos los testigos del ataque al convoy humanitario, en el que murieron 20 civiles. Enfatiza que no ha bloqueado ningún convoy humanitario - como se ha denunciado en numerosas ocasiones - ha evadido la pregunta de si usó armas químicas contra la población, acusación emitida por la ONU y ha desmentido haber matado a civiles.

A pesar de que Asad se esfuerza en identificar como “terroristas vinculados al IS o a Al Qaeda” a todos los opositores, este jueves los mismos opositores han vuelto a ser víctimas del terrorismo extremista. Un atacante suicida ha denotado su carga explosiva y ha matado a 11 civiles en un cuartel policial en una zona anti gubernamental de Daraa, al sur de Siria. Entre los muertos está Yaqub al Amar, ministro de Administración Local del Gobierno interino, creado por los alzados.

La ayuda humanitaria

La ONU ha advertido hoy que la ayuda alimentaria para la ciudad asediada de Alepo lleva una semana bloqueada en la frontera con Turquía y pidió al presidente sirio que permita su paso antes de que caduque el lunes.

La dimensión brutal del Holocausto

Por Ricardo Angoso, 15 Septiembre 2016 19:31

Cuatro destinos suicidas
ante la brutal dimensión del Holocausto

ilustración del monumento del Holocausto en Buttonwood Park. (www.lib.umassd.edu)

Por Ricardo Angoso
rangoso@iniciativaradical.org
@ricardoangoso

El psiquiatra y novelista de Bucovina Robert Flinker, siguiendo la estela suicida dejada por Stefan Zweig, Primo  Levi y Paul Celan, se acabó suicidando, en 1945, después de la liberación por los soviéticos. El asunto del suicidio no deja de ser fascinante, si no fuera porque también contiene la tragedia de la muerte, y refleja, queriendo encontrar una explicación que no la tiene, la inadaptación del hombre ante la libertad y el final de una pesadilla que parecía interminable. Los cuatro acabaron con su vida por exceso de vida, de libertad, de haber gozado del don de sobrevivir a un infierno. Pero también, creo, hay algo de añoranza en todo este asunto, una búsqueda de un tiempo remoto idealizado y mitificado que también se esfumó, como las víctimas por los trenes que iban a Auschwitz de una historia terrorífica, y es que, como decía un historiador norteamericano, el pasado es un país extraño. Un país extraño que no se puede visitar y al que nunca se regresa más que en sueños y en forma de alucinaciones literarias.

Esa nostalgia por lo perdido, como le pasó a Stefan Zweig con su Viena, te puede llevar a la muerte al entrar en contacto con la realidad. El mundo de ayer que relata Zweig en sus libros es el universo centroeuropeo, es Viena, Budapest, Bratislava y Cluj Napoca. Zweig, por ejemplo, no pudo soportar la eterna placidez de Petrópolis y un 22 de febrero de 1942 decidió poner fin a su vida. Se puso sus mejores galas, salió a dar un paseo con su mujer, saludó alegremente a sus vecinos y al llegar  a su casa, como si cumpliese con un rito previamente ensayado, decidió poner fin a su vida. Aquello ya no tenía sentido, su mundo se había derrumbado irremediablemente y nada ni nadie detendría la catástrofe. Pensó que sobre las ruinas y las cenizas era imposible reconstruir la vida tal como él la había gozado hasta entonces. “No somos sino fantasmas y recuerdos”, había escrito unos días antes de morir.

Años más tarde que Flinker y Zweig, pero angustiado por el mismo trauma incurable, Primo Levi tampoco pudo soportar la vida y después de escribir algunos relatos sobre su existencia en el más allá, donde muy pocos vivos han estado, decidió dejarnos para siempre. No pudo soportar la carga de ser testigo del Holocausto, de no poder comprender a la humanidad y el horror que encierra dentro. Esa misma incomprensión por el mal en sí mismo fue la que pudo haber llevado a la muerte a Paul Celan, arrojándose el 19 de abril de 1970 al puente Mirabeau sobre el río Sena, una vez que quizá había comprendido demasiado tarde aquella premonitoria frase de Theodor Adorno de que no se podía escribir poesía después del Holocausto. Celan escribió poesías después del Holocausto, pero quizá comprendió la inutilidad y la futilidad de sus palabras; no hacía falta dar testimonio de la crueldad humana, del mal en definitiva, porque nadie podría comprender el significado de esas palabras sin haber estado allí.

El mismo aire irrespirable de Sándor Márai

El mismo aire irrespirable debió de consumir Sándor Márai para que, después de un largo exilio que duró más de cuarenta años, se acabara suicidando un 22 de febrero de 1989 en la ciudad norteamericana de San Diego, apenas unos meses antes de que cayera el Muro de Berlín y de que su país, que llevaba envuelto en su literatura y tenía por nombre Hungría, saliera de la oscura y profunda caverna del comunismo, el viaje más largo del capitalismo al capitalismo. A Márai se le hizo insoportable el presente, la vacuidad de una subsistencia sometida a la dictadura del día a día viviendo en el tortuoso magma en que se había convertido la humanidad; no pudo soportar seguir viviendo en el anonimato y decidió poner fin al sainete de una forma teatral y trágica. Quizá Márai, que era un clásico, se vio más en el espejo del ejemplo de Séneca que de Celan, y, en cualquier caso, puso tierra por medio y convirtió a su muerte en un símbolo. Mejor morir antes que ver la libertad recuperada en un país que ya no es el tuyo, en una nación atribulada y perdida en los nuevos tiempos habiendo abandonado sus raíces. ¿Y qué es un hombre sin raíces?, apenas nada, nada.

El pasado ya no es lo que era, sino un conjunto de signos y designios inexplicables e indescifrables, una suerte de pesadilla por la que se trata de reducir a un pueblo al olvido o una amnesia colectiva de la que no se recuperará nunca. Las nuevas generaciones vivirán presas de un olvido interminable, sin saber nada acerca de lo que quizá hay que hacer o no hay que hacer en esta vida, abandonados por su historia, presas de un futuro que es un espejo deforme que presenta formas caricaturescas y absolutamente alejadas de una cierta profundidad en cuanto al sentido de la vida y de nuestras propias existencias.

Esta misma sensación de desasosiego, pesar e incluso soledad, porque no todos entienden lo que estoy diciendo y porque para algunos estas cosas carecen ya de importancia, pues son solo historias de viejos que pertenecen al pasado, me embargó siempre en mis largas búsquedas de los cementerios judíos de Transilvania. Porque lo mismo que me ocurrió en Cluj Napoca, en un claro deja vu funerario, me sucedió en Arad, Oradea, Sibiu y Sighetu Marmatiei. El guión de abandono, desidia y destrucción, como si hubiera caído una bomba de neutrones que deja intactos solamente a los cementerios, siempre es el mismo. Ya nadie habla yiddish por estas tierras, ni se escucha nada parecido, las ametralladoras dieron paso al silencio.

Igual ocurrió en Varsovia, los nazis destruyeron todos los vestigios dejados por los judíos, hasta las ruinas de sus casas, pero se les “olvidó” destruir el cementerio y hoy los únicos que nos cuentan aquella infinita matanza son los muertos. Tres millones de judíos vivían en la Polonia ocupada por Hitler y apenas unos miles  se salvaron, pero nos quedaron las lápidas de Varsovia y poco más, denunciando esa angustiosa monstruosidad y el vergonzoso silencio de los que no están, de los ausentes que se fueron para siempre en la larga noche. Nuestros suicidas, quizá héroes de nuestro tiempo, son el eslabón que une a ese pasado  trágico con el presente.

Estados Unidos-Israel, relación consolidada más allá de las diferencias

Por Ricardo Angoso, 15 Septiembre 2016 19:01

Ayuda militar norteamericana a Israel, a veces más es menos

Obama concede la mayor aportación en Defensa de la historia de EE UU, pero impone a Netanyahu reajustes de gasto y recortes de ventajas

El subsecretario de Estado de EE UU, Tom Shannon, consejero de Seguridad Nacional de Israel, Jacob Nagel, firman el acuerdo en Washington. GARY CAMERON (REUTERS) / VÍDEO: REUTERS-QUALITY

Sin duda se trata del mayor plan de ayuda en materia de defensa y seguridad a otro país en la historia de Estados Unidos. El acuerdo firmado este miércoles con Israel significará la aportación de 38.000 millones de dólares (33.750 millones de euros) durante una década a partir de 2019 para apuntalar la superioridad militar de Israel en Oriente Próximo. El Gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu se ha apresurado a felicitarse por el histórico compromiso de la Administración de presidente Barack Obama, que representa un incremento del 22,5% respecto al vigente programa (2009-2018) de 31.000 millones de dólares, aprobado por el republicano Georges W. Bush antes de que finalizara su mandato.

Las cuentas, sin embargo, no parecen tan claras para los analistas de defensa de la prensa israelí, que advierten de que, a veces, más es menos. En primer lugar, el acuerdo obliga a incluir en el nuevo plan de ayuda militar los 500 millones de dólares anuales con los que Estados Unidos está subvencionando, en partida aparte, los programas de defensa antimisiles de Israel, como la denominada Cúpula de Hierro frentes a los ataques con cohetes de Hamás, desde Gaza, o de Hezbolá, desde Líbano, o los más desarrollados Honda de David y Arrow, contra misiles de medio y largo alcance, respectivamente. Si se restan los 5.000 millones de dólares que han quedado refundidos en el programa decenal, en realidad el incremento efectivo es de 2.000 millones de dólares, esto es, un aumento de la cooperación con Israel en materia de defensa del 5,2%.

Esta sería la “compensación” por el pacto nuclear suscrito con Irán en 2015 por grandes potencias, encabezadas por EE UU, por la que Netanyahu a pretendía obtener un plan de 45.000 millones de dólares en 10 años (un 45% más), argumenta Itamar Eichner, corresponsal diplomático del diario Yedioth Ahronoth.Obama invitó al Gobierno de Israel a renovar del programa de ayuda en junio del año pasado, poco después del acuerdo sobre Irán, pero el primer ministro del Likud declinó la oferta y dijo que prefería esperar a la llegada a la Casa Blanca de un nuevo presidente, en enero de 2017. La relación entre ambos mandatarios, que nunca fue muy buena, se había envenenado en marzo de 2015, cuando Netanyahu pronunció un discurso ante el Congreso de EE UU en contra de la negociación con Teherán sin habérselo comunicado a Obama.

El desaire parece haber tenido un cierto precio. El jefe del Gobierno de Israel regresó a Washington, ya en noviembre, y fue recibido con excepcional frialdad en la Casa Blanca. La perspectiva de una eventual victoria en las urnas del candidato republicano Donald Trump —partidario de ajustar las ayudas militares al exterior—, le movió a aceptar la oferta negociadora del presidente demócrata saliente. Diez meses después y a menos de ocho semanas de las elecciones en EE UU, Netanyahu ha acabado aceptando un acuerdo en el que se han visto sensiblemente reducidas sus aspiraciones de incrementarlo, sobre el que Obama ha impuesto ajustes que pueden llegar a suponer mermas de hecho y que ha sembrado la inquietud en la pujante industria armamentística israelí.

En el documento firmado en Washington, el Gobierno de Israel se compromete a no solicitar al Congreso ayudas militares suplementarias, una práctica hasta ahora habitual en el programa de sistemas antimisiles. El texto deja claro que no habrá dinero extra para armas, salvo en caso de una crisis de seguridad, una amenaza grave o una guerra contra el Estado judío, y siempre con el acuerdo explícito de la Casa Blanca. Queda, sin embargo, excluida de esta prohibición la petición a las Cámara de otras partidas en materia de seguridad, como en ciberdefensa o la lucha contra los túneles excavados en la frontera de Gaza por Hamás, puntualizaba el diario Haaretz.

Netanyahu pierde también el privilegio de poder dedicar el 26,3% de los fondos aportados por EE UU a la compra de armamento producido en el propio Israel. En el nuevo programa –y de una forma gradual– deberá suprimirse esta ventaja —concebida hace tres décadas para desarrollar la industria militar israelí— con el objetuvio de acabar invirtiendo toda la cooperación militar norteamericana en la adquisición de armas fabricadas en Estados Unidos. Las Fuerzas Armadas israelíes tampoco podrán utilizar, como en el anterior plan, el 13% de las ayudas en gastos de combustible.

“El discurso de Netanyahu ante el Congreso de EE UU le ha costado al Estado de Israel miles de millones de dólares, con los que contaban los responsables de la seguridad del país”, acusa la diputada de la oposición laborista Shelly Yachimovich. “Este acuerdo causará despidos masivos en la industria militar, lo que frenará el crecimiento de la economía”, ha advertido esta parlamentaria, miembro la Comisión de Defensa de la Knesset.

Netanyahu viajará la semana que viene a Nueva York para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas.  Aún no figura en su agenda de trabajo en EE UU ningún encuentro con el presidente Obama. La Casa Blanca difundió este miércoles un comunicado en el que el presidente refrendaba “el compromiso con Israel y su seguridad a largo plazo”, y que por ello iba a continuar impulsando “una solución con dos Estados para el largo conflicto israelo-palestino”, a pesar de las dificultades sobre el terreno. El actual Gobierno de Israel, considerado como el más derechista en la historia del Estado judío, es criticado por la Administración Obama a causa de su política de expansión de los asentamientos de colonos judíos en Cisjordania y Jerusalén Este, bajo ocupación tras la guerra de 1967.

Un gobierno mentiroso al frente de España

Por Ricardo Angoso, 14 Septiembre 2016 5:26

La desfachatez de un Gobierno mentiroso

Pocas veces se ha visto un empecinamiento mayor por mantener una mentira que el exhibido por De Guindos este lunes en el Congreso.

Pocas veces se ha visto un empecinamiento tan obsceno en un político por mantener una mentira que este lunes, durante la comparecencia del ministro de Economía en el Congreso de los Diputados.

Luis de Guindos tuvo el cuajo de defender ante los miembros de la comisión de Economía la limpieza del proceso de designación del exministro José Manuel Soria para un puesto directivo en el Banco Mundial, a sabiendas de que su elección fue un acto de amiguismo que raya en el puro abuso de poder.

Hay que recordar que el nombramiento de los representantes en instituciones internacionales es una potestad que los Gobiernos ejercen de manera discrecional. Por eso mismo, no cabe aducir obligación administrativa alguna en la concesión de esos destinos, por más que el puesto en cuestión esté reservado a funcionarios del Estado.

El nombramiento de Soria no se produjo como consecuencia de haber ganado el exministro un concurso de méritos con publicidad y concurrencia, como el propio Rajoy apuntó tras estallar el escándalo. Muy al contrario, fue el equipo de Guindos y el propio ministro quienes decidieron arbitrariamente elegir al susodicho, que tuvo que dimitir de todos sus cargos por haber mentido respecto a su papel en la gestión de ciertas sociedades radicadas en refugios fiscales.

Tensión en Oriente Medio

Por Ricardo Angoso, 13 Septiembre 2016 19:08

Siria dice que ha derribado dos aviones israelíes e Israel lo niega

El incidente ha tenido lugar tres días después de que el las tropas israelíes bombardearan una posición de las Fuerzas Armadas sirias en respuesta al impacto de un proyectil de mortero que ha caído en el país.

Dos hombres observan con prismáticos, desde la parte siria, los Altos del Golán, donde tienen lugar las escaramuzas de los Ejércitos sirio e isrelíDos hombres observan con prismáticos, desde la parte siria, los Altos del Golán, donde tienen lugar las escaramuzas de los Ejércitos sirio e isrelí  - EFE

Las Fuerzas Armadas de Siria han asegurado este martes que han derribado en los Altos del Golán un avión de guerra y un vehículo aéreo no tripulado (UAV) de las Fuerzas de Defensa de Israel después de que hubieran atacado una posición militar siria en Quneitra, en el sur del país, según la agencia oficial siria SANA. El Ejército israelí ha admitido que Siria ha disparado dos misiles tierra-aire contra sus aeronaves pero han subrayado que ni siquiera han llegado a tocarlas, según informa el diario «The Jerusalem Post».

Según SANA, el Ejército sirio ha «derribado» las dos aeronaves de Israeldespués de que atacaran una posición militar en Quneitra en respuesta al lanzamiento de un mortero contra el territorio israelí, en los Altos del Golán. Las Fuerzas de Defensa de Israel han respondido a las afirmaciones de las Fuerzas Armadas de Siria y han asegurado que ninguna de sus aeronaves ha sido derribada y que, de hecho, los dos misiles tierra-aire lanzados por Siria no han alcanzado sus objetivos. En este sentido, han asegurado que los dos proyectiles ni llegaron a pasar cerca de los dos aviones, que han logrado volver sin problemas a su base.

Estos hechos llegan después de que el lunes por la noche un proyectil procedente de Siria impactara en los Altos del Golán, en un momento en el que ya había comenzado el alto el fuego acordado por Rusia y Estados Unidos y que también afecta a las fuerzas del régimen de Bashar al Assad. En respuesta, la Fuerza Aérea israelí ha bombardeado varios cañones del Ejército sirio en los Altos del Golán. El Ejército israelí ha subrayado que considera al régimen sirio responsable de todas las acciones contra su territorio que lleguen desde Siria y que no permitirá ningún intento de dañar su soberanía y la seguridad de los israelíes.

El alcalde del Consejo Regional del Golán, Eli Malka, ha asegurado, tras el impacto de un mortero el lunes por la noche, que «no hay diferencias» entre un ataque «intencionado» y un proyectil lanzado accidentalmente contra Israel. «Una bomba es una bomba y supone un riesgo para la vida humana», ha recalcado.

Siria, sigue el desencuentro entre Rusia y Estados Unidos

Por Ricardo Angoso, 7 Septiembre 2016 0:32

Obama señala que la desconfianza con Rusia impide un pacto sobre Siria

Concluye sin acuerdo una reunión de 90 minutos entre los presidentes de EEUU y Rusia

El presidente ruso, Vladimir Putin (izq.), se encuentra con su homólogo norteamericano, Barack Obama, en el G20 de Hangzhou (China), este lunes. Ampliar fotoEl presidente ruso, Vladimir Putin (izq.), se encuentra con su homólogo norteamericano, Barack Obama, en el G20 de Hangzhou (China), este lunes.  SPUTNIK REUTERS

Una nueva oportunidad ha pasado de largo. Los civiles que necesitan auxilio en Siria tendrán que seguir esperando a que los diplomáticos de EE UU y Rusia vuelvan a reunirse en alguna capital internacional para retomar sus negociaciones sobre un posible alto el fuego. Pese a una reunión entre sus dos presidentes que se prolongó más de lo previsto, la desconfianza acumulada entre los dos gobiernos, ha apuntado Barack Obama, impidió llegar a un acuerdo en la cumbre del G20 concluida este lunes en Hangzhou (China).Obama y el presidente ruso, Vladímir Putin, se reunieron antes de la clausura durante 90 minutos para tratar sobre el escurridizo acuerdo. Las negociaciones entre el secretario de Estado, John Kerry, y el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, que se sumaron a toda una serie de conversaciones diplomáticas entre los líderes en los márgenes de la cumbre, habían concluido horas antes sin lograr aproximar posturas.

Ambos, que apoyan a bandos distintos en la guerra civil iniciada en 2010, tratan desde hace semanas de llegar a un entendimiento que permita un alto el fuego —“significativo, serio y viable”, según precisó Obama— para el suministro de ayuda humanitaria. Y que abra el camino a una cooperación militar contra los “enemigos comunes”, el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) y el Frente de la Conquista, el antiguo Frente Al Nusra y brazo de Al Qaeda en Siria.

Mientras los líderes negociaban en Hangzhou, en Siria docenas de personas morían en una cadena de explosiones que se ha atribuido el ISIS.

Putin se mostró más optimista que Obama sobre la posibilidad de poder anunciar el acuerdo próximamente. En una rueda de prensa al cierre de la cumbre, el líder ruso expresó su esperanza de cerrar con éxito las negociaciones en cuestión de semanas. “Constatamos cierto acercamiento de posturas” sobre opciones para rebajar la tensión y lograr soluciones aceptables para las dos capitales, explicó. No obstante, no precisó en qué áreas había detectado esa aproximación o cuáles podrían ser los términos del acuerdo.

Obama vino a admitir que el problema de fondo es la falta de confianza que existe entre las dos partes. Desconfianza en general entre Washington y Moscú, cuyas relaciones han ido cada vez a peor pese al famoso “reinicio” de 2009. Y desconfianza, en el caso estadounidense, de que Rusia vaya a ejercer la presión suficiente sobre el Ejército sirio como para hacer que las tropas leales a Bachar el Asad vayan a respetar el alto el fuego.

El alto el fuego acordado en febrero pasado no se respetó y las tropas de El Asad volvieron a bombardear a los rebeldes. Eso facilitó el camino para que estas milicias, incluidas aquellas con vínculos terroristas, pudieran reclutar a más simpatizantes, explicó Obama. “Es una situación muy peligrosa”.

“Dado el déficit de confianza que existe, es una negociación dura”, consideró Obama, “no hemos resuelto aún las diferencias de una manera que pensemos que pueda funcionar”. Pero, insistió, no va a perder la esperanza. Los dos presidentes han dado instrucciones a sus respectivos jefes de diplomacia para que retomen la negociación en los próximos días.

La situación en Siria acaparó la actividad diplomática de los líderes durante la cumbre de Hangzhou, que los anfitriones chinos aspiraban a centrar en la búsqueda de soluciones para relanzar la maltrecha economía mundial pero que se clausuró sin anuncios notables.

La canciller alemana, Angela Merkel, que el domingo habló por espacio de casi dos horas con Putin, subrayó antes de abandonar la ciudad china la “extrema urgencia” de establecer un corredor humanitario que permita el suministro de ayuda a Alepo, que antes de la guerra era la mayor población del país árabe. Cerca de 250.000 residentes permanecen atrapados en el este de la ciudad, que El Asad quiere arrancar a los rebeldes.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que también participó en la cumbre de las 20 principales economías del mundo, indicó por su parte que trata con Estados Unidos y Rusia para tratar de establecer un alto el fuego en Alepo antes de la festividad religiosa musulmana de Id el Ada, en torno al 11 de septiembre.

En sus conversaciones al margen del plenario de la cumbre, los líderes también trataron sobre Ucrania. El presidente francés, François Hollande, confirmó que en las próximas semanas se celebrará una cumbre a cuatro entre su país, Alemania, Ucrania y Rusia. “Debemos continuar el proceso de Minsk, solucionar los puntos que lo bloquean, como la puesta en marcha del estatuto especial, la situación de la seguridad y la desconfianza”.

La situación ucraniana también dominó la reunión entre Obama y Putin. En tanto el acuerdo de Minsk no empiece a aplicarse, advirtió el presidente de EE UU, Washington no levantará las sanciones económicas que impone contra Moscú.

Pese a que Pekín quería esquivarlo, las tensiones por las disputas territoriales en las aguas del sur y el este de China también asomaron la cabeza en el G20. Obama instó, en su bilateral con Xi Jinping, a respetar el laudo de una corte de arbitraje que rechaza las reclamaciones de soberanía chinas en esas aguas. Xi también se reunió con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, por primera vez en más de un año. En un clima notablemente más cordial, ambos expresaron la necesidad de dejar de lado sus discordias.

Cuba, un desastre económico sin eufemismos

Por Ricardo Angoso, 5 Septiembre 2016 1:13

El comunismo castrista: medio siglo de desastre económico

Fidel Castro acaba de cumplir 90 años, y Cuba, a su vez, 56 años de miseria bajo la dictadura comunista.

Fidel Castro en una de sus útlimas apariciones | EFEEl nonagésimo cumpleaños de Fidel Castro ha vuelto a abrir el debate sobre las condiciones de vida en Cuba y el éxito (o no) del modelo económico que han implementado los Castro durante sus largos años en el poder.

Comencemos dando alguna pincelada para conocer los datos de PIB per cápita. Aunque, lamentablemente, el Banco Mundial tan sólo recoge datos a partir de 1970, se pueden observar los resultados que cosecha el régimen castrista frente a las economías más libre del planeta, las que encabezan el Índice de Libertad Económica.

En concreto, la tabla incluye Singapur, Hong Kong y Chile -el país más libre de América Latina. Todos ellos comenzaron la década de 1970 en el rango de los 10.000 dólares de renta per cápita (a precios constantes, pero hoy, mientras que Cuba todavía se mantiene muy por debajo de ese nivel, el resto ha conseguido superar esa cantidad con mayor o menor holgura: Singapur se sitúa en 2013 por encima de los 50.000 dólares per cápita, Hong Kong ronda los 35.000, y los 14.000 dólares de Chile duplican la renta media cubana.

CUB-EC01.jpgAunque es evidente que el castrismo no ha cosechado un gran éxito económico en las últimas décadas, cabe argumentar que el PIB per cápita no refleja del todo la realidad social, con que cabría buscar algún otro indicador para complementarlo. A este fin sirve el dato de saldo migratorio exterior que proporciona el propio Gobierno cubano, donde se muestra que desde su llegada al poder, en el año 1959, el régimen cubano únicamente ha tenido tres años con saldo migratorio positivo: el año de inicio del régimen en 1959 y los dos últimos de la serie, 2013 y 2014.

Además, hay que resaltar que estos tres años en positivo no son en absoluto tan abultados como los que se situaron en negativo. De hecho, la media de los años positivos asciende únicamente a 5.850 personas, mientras que si hacemos la media de los años que registraron saldo negativo nos encontramos en que se sitúan en -28.000.

Es evidente que un país con un modelo económico tan exitoso como algunos pretenden hacer creer difícilmente podría cosechar estos terribles datos oficiales, facilitados por el propio Gobierno, que muestran una continuada salida de población desde que Fidel Castro alcanzó el poder en la isla.

CUB-EC02.jpgConsiderando estos datos, algunos de los defensores del régimen cubano podría acabar reconociendo esta debacle, pero recurriendo al manido argumento del supuesto bloqueo comercial de EEUU para tratar de justificar su origen. La realidad, sin embargo, es bien distinta. Acudiendo de nuevo al Banco Mundial, podemos ver que, lejos de existir un bloqueo que impide comerciar a la isla caribeña entre 1970-1990, el peso de la suma de sus importaciones y exportaciones sobre su PIB era ampliamente superior a la mayoría de sus vecinos tanto del sur como del norte, incluido EEUU.

Además, durante esos 20 años, el comercio tuvo un peso mucho mayor en la economía cubana que en España. Así pues, habría que plantearse entonces cómo es posible que en una nación supuestamente bloqueada, esto es, que no puede comerciar, el peso del comercio en su economía es mayor que en los países vecinos e incluso que en EEUU, la potencia que, supuestamente, ejecuta ese bloqueo.

CUB-EC03.jpgEsta situación sufrió un drástico cambio a partir del 1990, al hundirse este indicador desde un 80% a poco más del 20% del PIB, mientras que los datos registrados por el resto de países aumentaba progresivamente ¿Se debió este deslome al recrudecimiento del bloqueo como algunos afirman?

Nada más lejos de la realidad, el propio Gobierno cubano reconoce que fue lacaída del bloque soviético en esos años lo que supuso la pérdida del 80% del comercio exterior de cuba en ese periodo y no el supuesto bloqueo comercial. Es decir, fue el colapso de la URSS, la potencia que subsidiaba la isla mediante la compra de sus productos agrícolas a precios desorbitados, lo que condujo a la crisis económica más dura de la reciente historia cubana, el “periodo especial”. Aún así, hoy en día, el peso del comercio sobre el PIB cubano supera el 40%, lo cual, demuestra, una vez más, el nulo efecto del tan renombrado bloqueo.

Cuba es el arquetipo de modelo a evitar por aquellos países que deseen un porvenir próspero. Intentar negar la evidencia de este sonoro fracaso escudándose en absurdos y falaces argumentos que no se corresponden con la realidad no solo es malo de cara a acrecentar las posibilidades de que en otro país se repita el desastre, sino que, además, es un balón de oxígeno para que la dictadura castrista perpetúe los graves errores económicos que han sumido a los cubanos en la ruina.

¿Despertó Venezuela de su siesta?

Por Ricardo Angoso, 2 Septiembre 2016 1:55

La oposición venezolana refrenda en la calle su mayoría parlamentaria

La movilización cataliza el rechazo a la alta inflación y la crónica carestía de alimentos básicos

La policía vigila a los opositores antes de la manifestación en Caracas. EL PAÍS VÍDEO

Si el 6 de diciembre, en las elecciones parlamentarias, los venezolanos respaldaron masivamente a la oposición en las urnas y le entregaron el control de la Asamblea Nacional, la afluencia a la manifestación confirmó esa mayoría y el desmoronamiento de lo que alguna vez fue el titán invencible de la autodenominada revolución bolivariana. El empeño institucional de impedir que prospere en el corto plazo una consulta sobre la continuidad de Maduro parece haberle dado fuerza a los manifestantes para superar los obstáculos colocados a la vera del camino y el miedo que intentaron infundir los voceros más conspicuos del bolivarianismo.

El régimen bloqueó de diversas formas la asistencia a la concentración colocando improvisados retenes militares en la entrada a Caracas, atravesando obstáculos en las vías expresas de la capital venezolana e interrumpiendo el servicio de metro. Pero fue en todo caso una victoria parcial a juzgar por las imágenes tomadas por las agencias de noticias y las fotos transmitidas a través de las redes sociales. La televisión privada, fuertemente amenazada por el Gobierno con la retirada de la concesión para operar, empezó transmitiendo su programación matutina habitual —programas de variedades, de autoayuda— pero intermitentemente informaba de la movilización.

Los partidarios del Gobierno se concentraron en la avenida Bolívar de Caracas para apoyar al presidente

Algunas personas que se dirigían a la capital lograron salvar los obstáculos en la carretera, pero otras, según denuncias de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), la coalición opositora que organizó la manifestación, fueron atracadas en los autobuses que los trasladaban en medio del atasco. La MUD también denunció saqueos a comercios en Aragua.

Los partidarios del Gobierno se concentraron en la avenida Bolívar de Caracas para apoyar al presidente Maduro. La televisora oficial, Venezolana de Televisión, mantenía tomas cerradas y no se animaba a mostrar las grandes panorámicas que caracterizaban las transmisiones en los tiempos de los mítines del fallecido Hugo Chávez. La profunda crisis económica parece haber hecho mella entre la clientela del chavismo, que no apoyó como en otras ocasiones las manifestaciones callejeras del Ejecutivo.

Ambas marchas culminaron a eso de las dos de la tarde hora local (las ocho de la noche en España). La dirigencia opositora leyó un comunicado en el que detalló las siguientes protestas. De entrada, convocaron un cacerolazo para las ocho de la tarde (madrugada del viernes en España). La oposición planea, además, presentarse el próximo miércoles 7 en todas las sedes del Consejo Nacional Electoral para seguir presionando y que anuncie la fecha de la segunda etapa del revocatorio. El 14 de septiembre, un día después del plazo máximo dado por el CNE para fijar el operativo de recolección del 20% de las firmas del censo, se movilizarán en todas las capitales del país. Y después de que se realice el operativo, fijado para la última semana de octubre, según han dicho las autoridades electorales, volverán a la calle para demandar “la inmediata realización de la consulta”.

El tiempo apremia. Si el referéndum es tras del 10 de enero de 2017 un vicepresidente chavista sustituirá a Maduro por el resto del mandato. Si se organiza antes y la oposición logra más votos que los obtenidos por el presidente actual en las elecciones del 14 de abril de 2013, que eligió al sucesor de Chávez, habrá que organizar otra elección presidencial.

LA AMENAZA DE UN FUJIMORAZO

Todo el discurso del presidente Maduro, que apareció a la una de la tarde en la avenida Bolívar de Caracas, pareció resumirse en una idea: “ha fracasado el golpe de Estado de la derecha fascista”. El jefe del Estado sacó cuentas y calculó que no más de 30 mil personas se habían manifestado en su contra. También aprovechó para reiterar lo que había anunciado el miércoles antes de la anunciada “Toma de Caracas”. “Tengo listo un decreto para levantar la inmunidad a los altos cargos y en especial la que gozan los parlamentarios”.

Se trata, por ahora de un amago de fujimorazo que pondría a la oposición y a la comunidad internacional a plantearse otros escenarios. En una hora crítica el Presidente luce dispuesto a todo para evitar entregar que en sus manos se pierda la república chavista.

A lo largo de su intervención insuflarle ánimo a la concurrencia invocando el espíritu de Chávez al ritmo de un toque de diana. Ataviado con una chamarra roja, el jefe del Estado parecía hablarle al núcleo duro de sus militantes, insultando al presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, pero intentaba a la vez mostrarse contento y despreocupado.

En medio del acto le besó la calva a Diosdado Cabello, expresidente del Parlamento, e imponer la perspectiva de que el desarrollo de la manifestación opositora era una victoria para el gobierno. “Los que amenazaron con asaltar Caracas terminaron en el Este. Nosotros estamos en el mero centro. El pueblo está en el centro de la ciudad”, dijo. “Así lo proclamo, han fracasado, La victoria es del pueblo, de la revolución”.

Holocausto en Rumania, in memoriam

Por Ricardo Angoso, 1 Septiembre 2016 16:18

Entre ruinas y tumbas en Transilvania:
Nuestro destino quedó a merced del Holocausto

(jewishphotolibrary)

Por Ricardo Angoso
rangoso@iniciativaradical.org

Buscando los restos de la Transilvania judía, que antaño fue una suerte de pequeña Israel en el corazón de Europa, entre los Balcanes y Europa Central, hoy solo quedan ruinas, viejas sinagogas abandonadas para siempre, muchos cementerios perdidos y sin flores y algunos destellos, ya casi borrados por el tiempo, de una época que se intuye fue dorada, quizá en un tiempo breve pero incandescente en su esplendor. Suficiente para dejar un brillo perdurable, como una leve patina que se va oxidando con el paso del tiempo y que algún día será imperceptible, un simple rastro destinado a las crónicas históricas y a las enciclopedias en papel que ya casi nadie lee. Un memorial polvoriento, amarillento y tedioso  nos hablará de aquellos hechos, de aquella vida perdida ya para siempre, pero luego del resto, de la existencia cotidiana que discurría por esos carriles, apenas quedará nada y la realidad desnuda denunciará el crimen. Nadie hablará tampoco, porque ya no les interesará a las futuras generaciones ni siquiera conocer su historia, de la perfidia que habitó antaño y que regó de sangre y dolor aquellas calles de Transilvania.

Recorriendo el gran cementerio judío de Cluj Napoca, dividido en varios recintos separados por nuevas construcciones y edificios monstruosos como para interrumpir de alguna forma el sueño eterno de los muertos, encontramos un espectáculo realmente deprimente.  Parece que se trata de reducir al anonimato a los fallecidos, de hacerlos invisibles, como si no hubieran existido nunca, y, desgraciadamente, el mundo les creerá  porque aquello de lo que no se conserva siquiera un fósil, es que realmente no ha existido.

Entre esas filas de tumbas, entre esas hileras ordenadas en otros tiempos, discurrieron miles de años, muchas vidas anónimas ahora pero con nombres y apellidos, con sentimientos, sufrimientos y también placeres, pero siempre como la parte de una vida que se esfumó a través de las chimeneas de los campos de la muerte. O hacinados en los guetos, esperando una muerte segura, una bala homicida o la trepidante violencia del capricho de los genocidas. Guetos judíos de Oradea y Cluj Napoca, donde habitó el horror y luego el olvido, ciudades muertas de las sinagogas destruidas y los niños moribundos en las calles, de las ratas de alcantarilla y el hambre presentida en cada esquina. Ni siquiera había cementerios, se improvisaban en los ríos, las cunetas y los bosques.

Observo ahora meticulosamente, décadas después de todo lo que relato, el recinto sagrado. Paseo entre las tumbas de los húngaros y los rumanos, repletas de velas y flores, incluso restos de comida y bebida siguiendo la tradición eslava muy enraizada en Rumania de honrar a los muertos, y luego veo, abandonadas, dejadas al paso del infinito, destartaladas, descuidadas, sucias, degradadas e incluso rodeadas por la maleza, las tumbas de los judíos que no tienen a nadie que les recuerde. Sus rótulos en hebreo son el único testimonio de su paso por la vida, pero incluso estos mensajes, ininteligibles para la mayor parte de los visitantes que pasan por aquí, tampoco nos dicen mucho y parecen las últimas señales, los aullidos de dolor de los que se fueron de un mundo que nunca volverá y  que se van hacia otro del  que tampoco volverán. Estas lápidas, ahí dejadas, son los únicos eslabones que unen al presente  con el pasado del que hablan las negras historias.

Condenados al anonimato

Pregunto a un sepulturero por las “tumbas judías”, va vestido todo de negro con una ropa raída y sucia, embutida su cabeza en un gorro típicamente transilvano de piel y con un gesto como ausente, como si trabajara en este recinto sagrado pero podría estar haciéndolo en una carpintería. El misterioso enterrador no sabe si está caminando sobre un pedazo de la historia que, seguramente, desaparecerá para siempre o  pisoteando un pedazo de tierra inerte carente de símbolos, restos y ruinas del pasado. No sabe nada de esos “judíos”, o finge desconocerlo. No le interesa, el pasado ya no es una parte de su  patrimonio, de su herencia cultural, sino solo un montón de lápidas desaliñadas y descuidadas en una recinto que, por muy sagrado que sea, presenta un aspecto abandonado y despoblado, ajeno a la vida y a la muerte. Merodean algunos perros vagabundos, para darle un aire más desolador al camposanto, y recrear una escena ya de por sí siniestra.

El empleado del cementerio no teme a nuestro anonimato, a esa reducción de nuestra existencia a una mera sucesión de hechos presentes sin ninguna conexión con el pasado, sin ningún nexo con nuestras raíces destruidas quizá ya inevitablemente para la perpetuidad, sino que vive en una suerte de realismo mágico en que el presente es la proyección de lo que será el futuro, meros eslabones perdidos en un mar de olvido y extravío, leños que navegan sobre el mar sin destino ni dirección.

La destrucción de esta herencia, desde sus raíces y cimientos, forma parte de un exterminio sistemático que se inició hace años y que día a día se va perpetuando en esta forma de borrar la historia colectiva, que es parte, como europeos que somos, de nuestra historia individual. Se derrumban estas lapidas, incluso se apilan, como si fueran cromos sin ordenar y sin ninguna relación entre sí. Ya no son de este mundo porque la mayoría son irrecuperables, sino que pertenecen a una indiferencia anterior. Quizá mejor suerte tuvieron las lapidas del cementerio judío de Salónica que fueron colocadas por los nazis para pavimentar caminos e incluso construir una piscina.

Todas estas ideas, así desordenadas y apenas hiladas por ese hilo conductor que es la muerte, deberían hacernos reflexionar sobre muchas cosas, tal como antes lo habían hecho otros que se encontraron con la brutal dimensión del Holocausto y su significado tras haber sobrevivido milagrosamente a la tragedia, entre los que se encuentran Primo Levi, Paul Celan y Robert Flinker. Todos judíos, todos muertos, todos suicidas, qué trilogía tan misteriosa y singular allá donde las allá. Qué tiempos tan terribles les tocó vivir. Quizá a todos sin ni siquiera intuirlo. Quién sabe porque prefirieron morir de una vez a vivir en la ignominia de un mundo sin memoria.

Paz para Colombia, ¿a qué precio?

Por Ricardo Angoso, 27 Agosto 2016 21:57

COLOMBIA: ¿POR QUÉ LLAMAN PAZ A UN ARMISTICIO?

por Ricardo Angoso

rangoso@iniciativaradical.org

@ricardoangoso

Mientras la alegría embarga los corazones de los amantes de la paz y la decepción es notoria entre los que no ven las cosas tan claras, el mundo recibe, a bombo y platillo, la noticia de un acuerdo global entre el ejecutivo de Colombia que lidera su presidente, Juan Manuel Santos, y la organización terrorista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).  Es la décima vez que lo anuncian, qué horror. Si no fuera porque sobre la mesa de negociaciones han quedado más dudas que incertidumbres y porque confiar en las FARC es como confiar en la providencia divina -con el debido de los respetos a las alturas-, también estaríamos celebrando la dichosa rubrica de estos acuerdos y la llegada de la anhelada paz esperada por millones de colombianos desde hace medio siglo.

Pero, en primer lugar, las armas han dejado de sonar, pero siguen en manos de los mismos y hay serias dudas de que vayan a ser entregadas (todas) en los próximos meses a las autoridades. El desarme de todos los frentes de las FARC, una organización fragmentada, atomizada y con mucha autonomía por parte de sus bloques, es casi una demanda metafísica escasamente creíble excepto para los escribidores a sueldo del gobierno Santos. ¿Entregarán todas las armas? ¿Cesarán de repente todas las actividades criminales perpetradas durante años por este grupo considerado terrorista por la Unión Europea (UE) y los Estados Unidos?

Tampoco queda claro que va a pasar con el negocio del narcotráfico  y los beneficios obtenidos por el mismo durante años, seguramente  blanqueados en el exterior y en paraísos fiscales de imposible acceso. Las FARC son un cartel de la droga, quizá el más importante de toda América Latina, y nada induce a pensar que la firma del acuerdo vaya a significar el fin de esta actividad ilícita por parte de los terroristas.

¿TRIUNFARÁ LA IMPUNIDAD?

Sin embargo, hay algunas cosas que sí están claras en este acuerdo. Una de ellas es el precio del mal acuerdo alcanzado, es decir, que Colombia tendrá que aceptar la impunidad de este puñado de criminales a cambio de que dejen de matar por algún tiempo. ¿Merecerá la pena tan alto precio por un acuerdo cogido entre alfileres? Está muy claro, a estas alturas de la película, que los negociadores del acuerdo, urdidores en los últimos años de los más abyectos crímenes ocurridos en Colombia, nunca pagarán por sus delitos y que si han firmado con las autoridades legítimas es porque se aceptó el precio en el acuerdo.

Otro aspecto llamativo del acuerdo, si es que se puede llamarle de esta forma a una concesión casi sin límites a los terroristas, es la representación política otorgada a las FARC sin necesidad de pasar por las urnas, dándoles unos escaños en las instituciones que seguramente los votos de los colombianos nunca les hubieran otorgado. Parece una concesión hecha por la necesidad de las circunstancias, de quien es débil ante el que negocia y tiene que conseguir un acuerdo al coste que sea, más que un compromiso político ceñido a una resolución del conflicto colombiano de una forma justa, acorde al derecho colombiano e internacional y respetuoso con las más de ocho millones de víctimas de esta larga guerra.

Santos, al que apoya toda la oligarquía colombiana, la jauría mediática y el establecimiento, sabía que tenía todo a su favor a la hora de firmar lo que firmase con sus adversarios y que nadie le iba a discutir lo que hiciera. En una sociedad tan dócil, vendida al mejor postor, sin apenas disidencia al poder y postrada ante el becerro del oro, el poder elegido tenía las manos libres para venderse a las FARC, tal como ha ocurrido, y que incluso, por ignorancia sobre todo y también por sumisión ideológica, tuviera el apoyo de la comunidad internacional. Hasta Obama, las Naciones Unidas y Felipe González apoyan la opera bufa de los acuerdos de paz, ¡qué más se podía esperar! ¡Solo faltaba Maduro y también se sumó al esperpento!

EL FUTURO DE COLOMBIA

Está claro que las FARC tenían que cambiar de estrategia, dejar las armas y dar paso a la política, pero el caso de esta organización terrorista es mucho más complejo y arduo que otros grupos. Hablamos de un auténtico complejo del crimen, con ramificaciones en la industria de secuestros, el narcotráfico, el blanqueo de dinero y la extorsión sistemática a los empresarios y comerciantes; una  estructura política, militar y criminal al servicio de una causa y con miles de hombres a su servicio.

¿Cómo reconvertir a sus más de 10.000 hombres en los campos y en las ciudades en ciudadanos de una sociedad civilizada y democrática tras decenas de años de fechorías? Podemos entender la buena voluntad, incluso el optimismo, del actual ejecutivo, pero no su perversa candidez e ingenuidad al hacernos creer que a partir de ahora todo será de color de rosa y comenzó el nuevo amanecer para este país cansado de cuentos.

Las FARC, que saben de la debilidad y de la impopularidad de Santos, actúan como ganadores de esta guerra nunca aceptada por  un Estado que fue incapaz de ganarla, a pesar de los notable avances y de la exitosa labor llevada a cabo por el expresidente Alvaro Uribe. Santos, cuya gestión en todos los órdenes se caracteriza por su absoluto fracaso pese al maquillaje empleado para presentarnos todo lo contrario, necesitaba este acuerdo como anillo el dedo, pues no tiene nada que ofrecer al país y quería una verdadera puesta en escena de talla mundial con vistas a algún puesto en el futuro en alguna organización internacional siguiendo la estela de dos de los peores presidentes de la historia de Colombia: Cesar Gaviria y Ernesto Samper.

Para los que no se han enterado todavía, el acuerdo firmado recientemente es tan solo un armisticio, una suspensión de hostilidades entre dos partes en conflicto pero que no implica la paz definitiva y la entrega de las armas por parte de los terroristas. Incluso, a veces, la historia demuestra que un armisticio entre dos  enemigos irreconciliables puede dar lugar a una gran victoria por parte de uno de los firmantes y una derrota humillante para la otra parte. Así ocurrió con el armisticio firmado por Alemania en 1918, que puso fin a la Primera Guerra Mundial, y en que finalmente los aliados impusieron sus condiciones y la gran potencia salió humillada, trasquilada y con grandes pérdidas territoriales. ¿Será ese el destino de Colombia tras haber firmado un acuerdo con un grupo terrorista que el escritor Fernando Vallejo define como una cuadrilla de hampones?

Ucrania, ¿próxima gran guerra entre Rusia y la OTAN?

Por Ricardo Angoso, 25 Agosto 2016 1:26

La guerra de Ucrania, la cuestión de Crimea y la ignorancia europea con respecto a Rusia

La guerra de Ucrania, que puede volver a recrudecerse y cuya solución política está todavía muy lejos de producirse, vuelve a situarnos en una suerte de nueva Guerra Fría cuyo desenlace, en el corto o en el lago plazo, puede concluir en escenarios muy adversos para toda Europa. Los Estados Unidos siguen conduciendo el mundo guiados por esa decimonónica idea de que solamente a esta superpotencia le corresponde la supremacía global y que Rusia, al defender su presencia en su antigua órbita de influencia geográfica, desde Europa del Este hasta Asia, sigue siendo un adversario a batir y combatir allá donde sus intereses colisionen.

Ucrania no ha sido el primer escenario donde los Estados Unidos y Rusia han chocado por la descarada tendencia de la administración norteamericana en intervenir -dicho vulgarmente: meter los hocicos- y condicionar las políticas de los antiguos Estados antaño aliados o socios de la extinta Unión Soviética. Destruyeron Yugoslavia, con la ayuda de Alemania y otros países, para dejar una región repleta de pequeños Estados dominables, endebles y sumisos, donde ya cuentan con bases militares y apoyos sólidos sin fisuras en Albania, Croacia y Kosovo.

Paralelamente a sus nunca ocultados movimientos en los Balcanes, ayuda a los terroristas albaneses del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK) por medio,  le dieron luz verde a Moldavia para que intentara ocupar Transnistria, que era la base militar del XIV ejército ruso, y desataron una cruenta guerra con varios miles de muertos, desplazados y refugiados. Hoy Transnistria sigue siendo de facto parte de Rusia y toda su economía depende de Moscú. Moldavia fue derrotada.

En fechas más recientes, como el año 2008, animaron al intrépido y aprendiz de cowboy presidente de Georgia, Mijeíl Saakashvili, para que intentara tomar militarmente los enclaves autónomos de Abjasia y Osetia del Sur. Aquella operación militar chapucera y poco programada, que contó con el apoyo logístico de Washington y la cobertura de los satélites norteamericanos, estaba destinada a ser un paseo militar que se coronase con una gran victoria de los georgianos, pero acabó en una gran derrota, una intervención de las tropas rusas que si hubieran querido podían haber ocupado la capital, Tiflis, y en el reconocimiento de los dos enclaves ‘liberados’ por Moscú.

UNA ESTRATEGIA CONTRA RUSIA DE GEORGIA A UCRANIA

Pero está claro que nadie aprendió nada de aquella lección y los norteamericanos estaban dispuestos a pasar la línea roja, que en este caso era Ucrania, el patio trasero de Moscú y el país más vulnerable étnicamente para que se diera un conflicto en clave política entre Rusia y los Estados Unidos. La Unión Europea (UE) y los Estados Unidos apoyaron el golpe de Estado contra el electo Viktor Yanukóvich, en febrero del 2014.

La campaña de acoso político, mediático y militar,financiada por los Estados Unidos contra Yanukóvich, considerado un aliado de Moscú, se acabó infiltrando en el movimiento cívico Maidán y acabó desestabilizando el país, utilizando la violencia y todos los medios a su alcance, hasta hacer caer el gobierno y provocar la creación de un gobierno de ‘unidad nacional’, en el que por cierto había hasta grupos de carácter fascista y nazi. El ejecutivo era un traje a la media para Ucrania de la satisfacción de Bruselas y Washington, que en su diseño estratégico siempre habían visto con satisfacción la futura inclusión de Ucrania en la UE y la OTAN.

Pero, por esta vez, los cálculos salieron errados y, en lugar de una gran victoria, como la esperada en Georgia, nos encontramos con que se consumó la anexión de Crimea y comenzó la guerra de Ucrania. Crimea siempre fue rusa hasta que, en 1954, el máximo líder soviético, Nikita Jrhuschov, se la entregó a Ucrania sin tener en cuenta consideraciones étnicas, políticas o históricas. Rusia se la había anexionado definitivamente en 1783 y durante toda la primera época soviética (1917-1954) perteneció a esta nación, que por cierto tenía en la ciudad de Sebastopol la Flota del Mar Negro.

Según el censo de 2001, de los casi dos millones de habitantes de Crimea el 58% es étnicamente ruso y solamente el 24% ucraniano, perteneciendo el resto a otras etnias, como los tártaros que regresaron desde Siberia tras las deportaciones ordenadas por Stalin. En marzo del 2014, una vez asentado en Kiev un gobierno inequívocamente contrario a los intereses rusos, se celebra en Crimea una consulta  independentista que avala esta opción con más del 96% de los votos a favor de la misma, para, a renglón seguido, el parlamento de Crimea aprobarla por 61 votos a favor sobre 64 parlamentarios presentes. Luego, el gobierno autónomo de Crimea solicita su integración en Rusia y, siguiendo con un guión previamente establecido, Rusia se anexiona este territorio. Por cierto, ¿no recuerda en mucho los sucedido a lo ocurrido en Kosovo en el año 2008?

Así las cosas, Crimea fue separada de Ucrania quizá para siempre, mientras las tensiones comenzaron a crecer en las regiones donde vivía la minoría rusa, que era mayoría en el Donbass y el Donetsk y en otras partes. Muy pronto, con la ayuda y el apoyo político de Moscú, se constituyeron unos gobiernos autónomos que rechazaban la tutela de Kiev y demandaban importantes competencias frente al gobierno central. Sin embargo, la cercanía de estos territorios a Rusia y los nunca ocultados de seguir los pasos de Crimea por parte de las autoridades autónomas elevaron la tensión. Pero también hubo una clara responsabilidad ucraniana al invocar solamente la salida militar como única respuesta al desafío, usando una fuerza desmedida para doblegar a los rebeldes y llegando a bombardear a las poblaciones civiles rusas.

Luego la UE y los Estados Unidos, desconociendo lo que estaba pasando e intentando un diálogo de imposibles entre los contendientes, puso de su parte para que la crisis se agravara, Rusia se sintiera traicionada nuevamente en su antigua área de influencia geográfica y viera como un nuevo cordón de seguridad de la OTAN trataba de extenderse hasta sus fronteras con Ucrania. Incluso la OTAN llegó a invitar a Kiev, en un craso error, a la cumbre de Varsovia. Europa no puede seguir humillando a Rusia y desconociendo la realidad sobre el terreno; la sumisión y fidelidad a los Estados Unidos debe tener un límite y se deben atender los intereses políticos de los europeos antes de seguir obedientemente las consignas de los halcones de Washington. Es hora de cambiar, de lo contrario caeremos en el abismo de la guerra y el caos.

¿Se puede ser más necio que Nicolás Maduro?

Por Ricardo Angoso, 23 Agosto 2016 14:01

Jesús Peñalver: Niño de pecho

20 de agosto de 2016

Maduro y Erdogan


El que preside en mala hora la República, en la fatídica continuación de la peste que instauró el milico megalómano y golpista Chávez, lanzó tal advertencia a la oposición política del país, haciendo alusión a las recientes acciones acometidas por su homólogo de Turquía, Tayyip Erdogan.
No es poca cosa tal despropósito, si vemos como siguen inventando golpes, invasiones y magnicidios, los mismos que pontificaban sobre la salud del enfermo terminal más sano del mundo.

Como se sabe y lo hemos dicho, ni héroe ni mártir, Nicolast Maduro es un títere dejado allí por el muerto golpista, con la anuencia de la siniestra dupla cubana. 

Así como el milico golpista fue un enemigo de la democracia, pésimo administrador, un militarista desquiciado que acabó fragmentando con su odio a toda una sociedad, hoy quien ocupa desgraciadamente su lugar ha seguido en su afán por destruir lo que nos queda de país.

Mientras tanto, los otros poderes encargados de controlarlo, permanecen en la complicidad del silencio, o le rezan a aquel cuyo poder tuvo un origen democrático, y en su ejercicio se volvió un dictador.

Comparar al muerto Chávez con Maduro, para exculpar de algún modo al difunto, es una barrabasada, otra torpeza.

Es evidente que en manos del usurpador sigue reunida la suma del poder público, a excepción de la Asamblea Nacional, y a cada instante demuestra ser otro enemigo declarado de los DD. HH, que criminaliza a los defensores de estos y sigue judicializando la protesta social pacífica, al tiempo que persigue penalmente a los disidentes políticos. 

Así como el muerto Chávez fue tan grosero, que hasta sus apuros intestinales los describía en cadena nacional, y ofrecía “dar lo suyo” a su mujer de entonces, hoy el aposentado en Miraflores no escatima en insultar, dando muestras de su ignorancia e ineficiencia en el mando. Porque aquí no se gobierna, se manda. Y por si fuera poco, ahora nos amenaza de muerte. 

La barbarie prefiere espejos complacientes, y no el de la madrastra que le diga la verdad sobre sus fechorías y fealdades. Vivimos una terrible realidad, la padecemos.

Maduro y Erdogan 2El sufrimiento es una miseria y exaltarlo una perversión más. Sufrir es malo en sí mismo y punto. En eso incurre el chavismo desgraciado, incapaz de entender lo detestable, la vergüenza que es decir que “aquí nadie hace cola, la gente se organiza en grupo para salir a comprar”. 

El pueblo no manda haciendo colas y muriendo de mengua en los hospitales. Tampoco haciendo cambalache de medicinas, exponiéndose en colas por un paquete de harina o pote de leche y pariendo por medicamentos. 

Maduro y el hambre
La peste se burla de toda convención del derecho, despoja de su propiedad a innúmeros ciudadanos honestos, nos insulta y nos escarnece en sus deleznables y obligadas cadenas nacionales de radio y TV, y sigue enajenando nuestra soberanía a los designios de la oprobiosa dictadura cubana.


Ni malo ni pésimo, el de Chávez ha sido el peor gobierno de nuestra historia republicana, y la barbarie le pisa las patas, no para lavarlas.

Espero estar vivo el uno de septiembre, y pasar la prueba de esa jornada pacífica y democrática.


Jesús Peñalver foto de jiulio 2015
Jesús Peñalver
es abogado
Columnista de Opinión
penalver15@gmail.com / @jpenalver

Ucrania, pieza clave en las relaciones entre Europa y Rusia

Por Ricardo Angoso, 20 Agosto 2016 16:26

Frente al fracaso de EE.UU y la UE en Europa del Este , Rusia mantiene hegemonía en Ucrania

RICARDO ANGOSO

LA PAZ DE UCRANIA PASA POR MOSCÚ

por Ricardo Angoso

rangoso@iniciativaradical.org

@ricardoangoso

La estrategia norteamericana desplegada en los últimos veinticinco años destinada a dejar fuera de su antigua órbita de influencia a Rusia parece que está llegando a su fin y condenada al más rotundo de los fracasos. Esta política, seguida de una forma escrupulosa y sin andarse por las ramas por los dos Bush, Bill Clinton e incluso Obama, trataba de frenar la influencia rusa en Europa del Este, los Balcanes, Asia Central, Oriente Medio y el Cáucaso.

La primera fase de este proceso de anulación del poder ruso fue exitosa, en tanto y cuanto en un corto periodo de tiempo todos los antiguos países excomunistas, desde Polonia hasta Albania, se adhirieron a la OTAN, entre 1999 y el 2009. Muchos de estos países ya participaban en la Unión Europea como socios de pleno derecho, acentuando aún más la soledad rusa y mostrando a las claras el anhelo de las instituciones euroatlánticas por extenderse hasta los que fueron los dominios de Moscú en tiempos recientes. Se consumaba un cordón de seguridad, al que se le venían a unir los tres países bálticos -Lituania, Letonia y Estonia-, “rodeando” a Rusia y tan sólo Bielorrusia, Ucrania y Moldavia quedaban fuera de la OTAN y la UE. Pero Washington iba ir más allá en esta estrategia y también se iba a saltar esa línea roja establecida por Moscú.

Luego llegó la expansión hacia los Balcanes. La OTAN admitió como socios a Albania, en el año 2009, y más tarde, para gran disgusto de Rusia que veía como uno de sus supuestos amigos entraba también en la Alianza Atlántica, a Montenegro, en el 2016. En los Balcanes se cerraba así toda una campaña de humillaciones, descarada intervención norteamericana a través de la OTAN y vulneración del derecho internacional que comenzó con la crisis de Bosnia y Herzegovina.

KOSOVO, CLARA VIOLACIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL

Pero si lo de Bosnia y Herzegovina fue una carrera de mentiras, manipulaciones y burdas invenciones para justificar la intervención de la OTAN y derrotar política y militarmente a Serbia, lo de Kosovo fue un sainete insultante. Comenzó con la creación de un grupo terrorista, el Ejército de Liberación de Kosovo (UCK), financiado, armado, entrenado e informado vía satélite de los objetivos serbios por los Estados Unidos. También Alemania y el Reino Unido apoyaron a este grupo de una forma u otra.

El UCK era organización formada por albaneses de Kosovo que pretendía la independencia de esta región en manos serbias y que entre sus objetivos tenía a civiles, militares, policías y todos aquellos serbios que estaban en este territorio emblemático. Washington, en plena búsqueda de una solución política entre Belgrado y el UCK, impidió cualquier posibilidad de acuerdo, forzó la intervención de la OTAN, bombardeó sin escrúpulos Serbia e impuso un protectorado internacional este territorio. Querían la guerra a toda costa, no les importaba nada más que la victoria de los terroristas del UCK.

Después los Estados Unidos, junto con sus aliados contra Serbia, Alemania, Francia, el Reino Unido y el Vaticano, prepararon el camino para la independencia de Kosovo. Contra todas las elementales normas del derecho internacional, incluyendo aquí las resoluciones de las Naciones Unidas aprobadas al efecto, los Acuerdos de Helsinki y las condiciones firmadas con Belgrado, Kosovo se independiza de Serbia en el año 2008, para a renglón seguido recibir el reconocimiento norteamericano y europeo. Si lo de Crimea fue una anexión ilegal, ¿qué fue la independencia de Kosovo? Un acto contrario al derecho internacional y la amputación a Serbia de uno de sus territorios históricos sin ninguna compensación. En el camino para lograr este objetivo, los Estados Unidos y la UE hicieron la vista gorda ante los miles de serbios asesinados, expulsados de sus casas, torturados, despojados de sus propiedades y casas y tratados  bastante peor que los musulmanes de Bosnia y los Albaneses de Kosovo. No eran sus víctimas, eran invisibles para la comunidad internacional, y los medios tampoco hablaron de este genocidio silenciado.

Esta misma estrategia, que fue definida y redactada por el político norteamericano Paul Wolfowitz, en 1992, defiende la supremacía global de los Estados Unidos y su liderazgo indiscutible en el mundo occidental.  La más conocida como Doctrina Wolfowitz percibe a Rusia, junto con sus aliados, como un peligro para consolidar el poder norteamericano en el mundo, de tal forma que se justifican todo tipo de excesos y violaciones de los derechos humanos en aras de conseguir sus objetivos políticos. Así lo han hecho en Asia Central y en Oriente Medio. Incluso enviaron a Georgia, en el año 2008, a una carnicería contra Rusia de la que salió maltrecha militarmente y perdiendo, quizá para siempre, los territorios de Abjasia y Osetia del Sur.

En este contexto se inscribe el golpe de Estado de Ucrania en el 2014, cuando fue depuesto el presidente electo Viktor Yanukóvich y entregado el poder a un gobierno de corte supuestamente “europeísta” en donde se integraban hasta grupos fascistas ucranianos. Lo que parecía una revuelta popular, en defensa de la democracia, enmascaraba una trama golpista que aupaba al poder a un grupo de oligarcas y políticos cercanos a los intereses de los Estados Unidos y algunos miembros de la UE.

Pero esta vez Estados Unidos había ido demasiado lejos, había pasado una de las líneas rojas, y Moscú, como era lógico, no se iba a quedar de brazos cruzados. Promovió la independencia de Crimea, siguiendo el mismo guión que los Estados Unidos en Kosovo, y después, una vez aprobada en una consulta celebrada a toda prisa, se anexionó este territorio que le había sido regalado a Ucrania por Nikita Jrushchov en 1954. Muy pronto los ucranianos comprendieron que la suerte de esta estratégica península, donde no casualmente se encontraba la Flota del Mar Negro rusa en Sebastopol, era ya una causa pedida.

Además, la identidad nacional ucraniana era algo muy discutible y el país estaba claramente fracturado entre rusos y ucranianos. Muy pronto, las regiones pobladas mayoritariamente por rusos, en la misma frontera con Rusia, comenzaron su propia andadura, improvisaron unas milicias -con la clara ayuda de Moscú, claro- y rompieron con Ucrania. Había comenzado la guerra civil ucraniana, para gran disgusto de los estrategas norteamericanos y los gobiernos europeos que apoyaban la estrategia de Washington. Dos de esas regiones, el Donbass y Donetsk, quedaron fuera del control ucraniano y mantuvieron sus posiciones hasta el día de hoy, logrando importantes éxitos sobre el terreno y causando duros reveses al paupérrimo ejército ucraniano.

Ahora, con las tensiones en alza, no hay otro camino que negociar y buscar una solución política. Pero, si de veras se quiere avanzar en ese camino, en esa negociaciones, no debe faltar Moscú en la mesa y habrá que hacer concesiones a la importante minoría rusa de esta región, que es mayoría en muchas provincias. Si los Estados Unidos y la UE no han entendido el mensaje, en el sentido de que Rusia va a seguir jugando un papel determinante en esta parte del mundo, el destino de la paz mundial puede estar jugándose en Ucrania. Por cosas más pequeñas, como Serbia o el corredor de Danzig, comenzaron la primera y la segunda guerra mundial, respectivamente, y por ahora el fuego no ha hecho más que comenzar. Atentos.


Venezuela, una bomba de relojería

Por Ricardo Angoso, 19 Agosto 2016 19:25

Viernes, 19 de agosto de 2016

The New York Times: “Venezuela es una bomba de tiempo”

16 de agosto de 2016

New York Times Venezuela Bomba de Tiempo


El periódico norteamericano asegura en su publicación que la crítica situación de la nación caribeña podría llevarla a un “inminente choque” social

New York Times Editorial 15 08 2016En su edición del pasado  lunes, el diario norteamericano The New York Times publicó un duro editorial en el que hace referencia al grave momento que atraviesa Venezuela. En el artículo, considera al país sudamericano de ser un “autoritario Estado paria”, sumido en una crisis que lo convierte en la más “urgente bomba de tiempo”.

“Inminente choque en Venezuela”, es el título que eligió el periódico neoyorquino para resumir el estado del país.

El editorial señala que el país petrolero “debe ser llamado por lo que es: un corrupto y autoritario Estado paria que se ha convertido en la más urgente bomba de tiempo del hemisferio”.

The New York Times concentró el editorial en el anuncio realizado la semana pasada por las autoridades electorales chavistas, quienes dieron señales de que el referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro no se realizará este año, como exige la oposición.

“Difícilmente fue una sorpresa, pero pone a Venezuela en una peligrosa -y evitable- ruta de colisión”, indica el diario.

Si Maduro es revocado antes del 10 de enero de 2017 se debe llamar a elecciones, pero si eso ocurre después, su vicepresidente, Aristóbulo Isturiz, completará los dos años restantes de mandato.

El diario también reparó en la severa situación económica, criticando a Maduro por no reconocer la “necesidad de un cambio dramático” y “seguir culpando la destrucción del país en una conspiración entre Estados Unidos y la oposición.

Venezuela situación crítica
La crisis, empeorada por la caída de los precios del crudo, tiene a los venezolanos haciendo filas por horas para conseguir alimentos y padeciendo una estratosférica inflación que cerrará este año en 720%, según estimaciones del FMI.

“Evitar una confrontación entre el gobierno venezolano y aquellos que buscan sacar a Maduro, que bien podría tornarse violenta, requerirá el apoyo internacional a ciudadanos ordinarios que luchan por derrocar a un líder despótico”, añadió el diario.

Pero hasta ahora los líderes en la región solo han ofrecido “lugares comunes, llamando al diálogo y el respeto de los derechos humanos”, apuntó.



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Fuente: Agencias / New York Times